martes, 21 de julio de 2026

 









Análisis crítico comparativo:

Venezuela en los Juegos Parasuramericanos (Santiago 2014 vs. Valledupar 2026)

Jesús Elorza

El deporte adaptado venezolano ha sido históricamente una fuente de resiliencia y orgullo nacional. Sin embargo, la comparación entre la edición inaugural de los Juegos Parasuramericanos en Santiago 2014 y los II Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026 deja al descubierto tanto los aciertos individuales de los atletas como los vacíos estructurales en la gestión deportiva institucional del país.

1. Comparativa estadística del medallero

A pesar de las narrativas oficiales enfocadas únicamente en el volumen global de medallas, la tabla general por posiciones —determinada por el número de metales dorados— evidencia la pérdida de jerarquía continental:

Edición

Posición General

Medallas de Oro

Medallas de Plata

Medallas de Bronce

Total de Medallas

Santiago 2014

3.º

34

24

21

79

Valledupar 2026

5.º

25

39

25

89

2. Análisis del rendimiento deportivo

  • Caída en la efectividad de oro (-26.4%): En 2014, Venezuela obtuvo 34 títulos suramericanos. En 2026, la cifra cayó a 25. En el deporte de alto rendimiento, la calidad del podio (los títulos de campeón) define la posición en la tabla. El incremento en el total acumulado (89 vs. 79) responde a un aumento sustancial de platas (de 24 a 39), lo que refleja que los atletas llegan a instancias finales pero no logran rematar hacia la gloria dorada por falta de fogueo internacional y preparación óptima en la fase culminante.
  • Pérdida de posiciones en el entorno regional: En Santiago 2014, Venezuela escoltó a potencias como Argentina y Brasil. En 2026, fue superada no solo por Brasil y Argentina, sino de manera contundente por Colombia y Chile, cayendo al quinto puesto general. Países vecinos desarrollaron programas sostenibles de desarrollo paralímpico, mientras Venezuela se estancó con ofertas demagógicas y vacías como "Generación de Oro" y "Somos Potencia"

3. Diagnóstico de las causas: Desatención y abandono al paratleta

El estancamiento y retroceso relativo no es responsabilidad del esfuerzo individual de los paratletas —quienes continúan logrando marcas notables de manera heroica—, sino del contexto de desatención institucional:

  1. Déficit en infraestructura y equipamiento especializado:

La mayoría de los paratletas entrenan con instalaciones deterioradas y material deportivo obsoleto o de fabricación artesanal (sillas de ruedas no adaptadas a alta competición, prótesis desgastadas o insumos importados inalcanzables).

  1. Inestabilidad económica e incentivos precarios:

La falta de becas acordes a la realidad económica del país y la escasa inversión de patrocinios privados obligan a muchos atletas a dividir su tiempo entre empleos informales y el entrenamiento de alto rendimiento.

  1. Falta de fogueo e itinerario internacional:

A diferencia de potencias como Colombia o Brasil, que envían a sus competidores a bases de entrenamiento y competencias del circuito mundial durante todo el ciclo paralímpico, la representación venezolana suele concentrarse semanas antes del evento, limitando su roce competitivo y adaptación técnica.

  1. Talento individual vs. Política de Estado:

Los triunfos en disciplinas emblemáticas (como el paratletismo o la paranatación) se deben a la tenacidad de figuras individuales y sus entrenadores locales, más no a un sistema articulado de detección de talentos e inclusión masiva en las regiones. Mención especial, hay que hacer frente a la no consolidación de los Juegos Paranacionales como fuente principal para la integración de las selecciones nacionales.

Conclusión

La brecha entre Santiago 2014 y Valledupar 2026 demuestra que, aunque la delegación logró una cosecha cuantitativa respetable, Venezuela perdió terreno cualitativo y competitivo en la región. Mientras los países vecinos transformaron el deporte adaptado en una política pública prioritaria, en Venezuela los paratletas continúan compitiendo contra la corriente, supliendo con pundonor la falta de recursos y respaldo estructural.

 


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