domingo, 3 de mayo de 2026

 








La Peregrinación del Salario:

Crónica de una Pulverización Anunciada (2018-2026)

Jesús Elorza

Si la economía venezolana fuera una obra de teatro, el año 2018 sería el acto donde el protagonista —nuestro sufrido salario— inicia una peregrinación forzosa hacia el abismo. No fue un accidente; fue el resultado de una ingeniería del desastre bautizada con el pomposo nombre de "Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica".

El 17 de agosto de 2018, Nicolás Maduro lanzó un conjunto de medidas drásticas que prometían estabilizar una economía que ya estaba en cuidados intensivos. Bajo la promesa de "revalorizar" el ingreso, lo que recibimos fue la partida de nacimiento de la mayor pulverización del poder adquisitivo en nuestra historia. Aunque nominalmente el salario subió, la hiperinflación aceleró los precios a una velocidad tal que, en cuestión de semanas, el aumento fue devorado por la realidad.

El impacto del plan fue un bumerán que golpeó directamente en el estómago del trabajador:

  • El punto más bajo del siglo: Al cumplirse el primer aniversario del plan (agosto 2019), el salario mínimo mensual había caído a su sima histórica: equivalía a unos 2,76 dólares según la tasa oficial de la época.
  • La trampa del IVA: El ajuste cambiario y el aumento de impuestos dispararon el costo de la canasta básica, empujando a la población hacia la pobreza extrema.
  • Empresas en quiebra: El aumento salarial impuesto, sin base productiva, provocó cierres masivos e informalidad laboral.
  • La ineficacia crónica: Tan inútil fue el ajuste que, apenas tres meses después (noviembre 2018), el gobierno tuvo que aumentar el salario nuevamente en un 150%.

Un contexto de terror

Para entender la magnitud de esta peregrinación al hambre, debemos recordar el entorno de 2018: la hiperinflación cerró con una cifra superior al 130.000% según el BCV (o un delirante 1.600.000% según la Asamblea Nacional), mientras el PIB se contraía un 15% solo ese año.

La Estación del Aplanamiento: El Instructivo ONAPRE

En su búsqueda por la supervivencia, el salario se topó en 2022 con un muro infranqueable: el Instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRE). Este instrumento, que sigue operando con rigor en 2026, funcionó como una guillotina para los derechos adquiridos:

  • Aplanamiento de la Escala: Se recortaron unilateralmente primas por antigüedad y profesionalización, eliminando la meritocracia.
  • Suspensión de Facto de Contratos: El régimen anuló años de luchas sindicales al imponer tablas únicas sin discusión.
  • Muerte de las Prestaciones: Al reducir el sueldo base, el monto final de prestaciones sociales y aguinaldos quedó reducido a cenizas.

El 3 de enero de 2026, un evento político inesperado —la detención de Maduro por parte de autoridades estadounidenses— generó la ilusión de una ventana de cambio. Los trabajadores presentaron un pliego de 17 exigencias ante el Ministerio del Trabajo y la Asamblea Nacional, cuyos ejes centrales son:

  1. Salario y Pensiones Dignas: Ajuste del salario mínimo vital y eliminación de la bonificación para que el ingreso impacte en beneficios reales.
  2. Libertad Sindical: Cese a la persecución y criminalización de dirigentes laborales.
  3. Seguridad Social: Restitución de sistemas de salud (HCM) y funerarios.
  4. Transparencia: Cobertura mediática plena en las negociaciones y dotación de insumos básicos.

La "Falsa Peregrina" y el Engaño del Ingreso Mínimo

Sin embargo, la solución no llegó. En su lugar apareció una "Falsa Peregrina" que, ocupando ilegalmente la presidencia, lanzó una campaña electoral disfrazada de lucha contra las sanciones. Su anuncio final, el 30 de mayo, de un “aumento responsable” fue una bofetada a la clase trabajadora:

  • Ingreso Mínimo Integral: Elevado a 240 dólares mensuales, pero compuesto casi totalmente por bonificaciones (Bono de Guerra y Cestaticket).
  • Sueldo Base Congelado: Se mantiene estancado en 130 Bs., anulando cualquier impacto en utilidades o vacaciones.
  • Pensiones de Hambre: Fijadas en apenas 70 dólares mensuales, insuficientes para la supervivencia básica.

La respuesta de los trabajadores no se hizo esperar. Este Primero de mayo de 2026, las calles de Venezuela se convirtieron en un solo clamor nacional. Al rechazo contra la "Falsa Peregrina" y los "Judas" de la Mesa Nacional de Dialogo para los Consensos Laborales y Sociales, se sumó una consigna que cambió el rumbo de la lucha: "ELECCIONES YA".

Lo que en 2018 se presentó como un plan de "recuperación", terminó siendo el acta de defunción del salario. Hoy, el mensaje es claro: el salario no tendrá resurrección mientras no haya Libertad y Democracia. La peregrinación continúa, pero ahora el caminante no solo busca comida; busca el voto, elecciones y el fin de la usurpación para que el trabajo vuelva a ser el motor del progreso.

 


jueves, 30 de abril de 2026

 







                       La Rebelión del Cronómetro:

A 51 años de la Huelga que Dignificó al Entrenador Deportivo

Jesús Elorza

La historia del deporte suele escribirse con medallas y récords, pero existe una narrativa paralela forjada en el asfalto y la lucha social. En mayo de 1975, Venezuela fue el epicentro de un fenómeno inédito: la primera huelga de entrenadores deportivos a escala mundial. Aquella semana de mayo no solo cambió las reglas del juego para los técnicos locales, sino que sentó un precedente internacional sobre la profesionalización de quienes forman a los atletas del mañana.

Un Hito Global en las Relaciones Laborales

Mientras el mundo veía al deporte como una actividad puramente recreativa o de apostolado, los entrenadores venezolanos alzaron la voz para exigir ser reconocidos como trabajadores con plenos derechos. Esta manifestación no fue un hecho aislado; contó con el respaldo de la Confederación Venezolana de Trabajadores (CTV), el Colegio Nacional de Periodistas y figuras como Isaac Olivera (FVM), uniendo a la sociedad civil en un solo clamor.

El éxito de la huelga que culminó el 8 de mayo, fecha que desde entonces celebramos como el Día del Entrenador Deportivo. Pero más allá de la efeméride, el logro tangible fueron las "Bases Normativas", un contrato colectivo que introdujo conceptos revolucionarios para la época:

  • Indexación Salarial: El ajuste automático de sueldos según la inflación del Banco Central de Venezuela, un modelo que se convirtió en referencia obligatoria para otros sectores.
  • Manual de Clasificación de Cargos: Por primera vez, el Estado reconoció una jerarquía profesional y técnica para el entrenador dentro de la Administración Pública.
  • Seguridad Social Robusta: Creación de cajas de ahorro (con un aporte patronal del 12%), seguros HCM y el establecimiento del salario integral.

El Contraataque Oficial: El Cierre de la Escuela Nacional

Como suele ocurrir con los movimientos que desafían al poder, hubo represalias. El gobierno de turno, bajo una retórica estigmatizante, ordenó el cierre de la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos, tildándolos de "guerrilleros del deporte". Esta decisión política cercenó la formación académica de relevo, creando un vacío que programas improvisados como el "Bachillerato Deportivo" nunca pudieron llenar.

La Crisis Actual: Un Retroceso de Medio Siglo

Hoy, a 51 años de aquella victoria, el panorama es desolador. Lo que en 1975 fue vanguardia mundial, hoy es una estructura en ruinas. El análisis de la situación actual revela una crisis humanitaria dentro del gremio:

Indicador Laboral

Estado Actual (2026)

Contrato Colectivo

Congelado desde el año 2000.

Salario Básico

130 bolívares (aprox. 0.23 USD).

Poder Adquisitivo

Cubre apenas el 0.0003% de la canasta alimentaria.

Seguridad Social

Cajas de ahorro en quiebra y ausencia total de HCM.

La inflación devoró las escalas salariales y el escalafón profesional ha sido "aplanado", eliminando cualquier incentivo por mérito o antigüedad. El entrenador deportivo, aquel que debe guiar a la juventud hacia la excelencia, se encuentra hoy en un estado de pobreza crítica.

Conclusión: La Semilla de la Lucha Permanece

La gesta de 1975 nos enseña que los derechos no son concesiones gratuitas, sino conquistas que deben defenderse día a día. Las palabras de Carlos Sánchez resuenan hoy con una urgencia eléctrica: el entrenador debe ser un centinela de "un deporte mejor en una sociedad mejor", sin doblegarse ante burocracias que pretendan instrumentalizar su labor.

La historia no ha terminado. En el recuerdo de aquella huelga de mayo reside la semilla de un nuevo porvenir. Porque mientras exista un entrenador en una cancha, una pista o una piscina luchando por su dignidad, la huelga de 1975 seguirá viva. La lucha continúa.

 


sábado, 25 de abril de 2026

 








De la "Generación de Oro" a la "Generación Terminator"

Jesús Elorza

Mientras el mundo civilizado se frota los ojos ante la noticia de que un robot humanoide de la empresa china Honor acaba de pulverizar el récord mundial de media maratón en Pekín (50 minutos y 26 segundos, para ser exactos), en los pasillos del Ministerio del Deporte venezolano ha nacido una "brillante" idea. Al parecer, ante la imposibilidad de ganar una medalla de bronce ni siquiera en un torneo de metras parroquial, el régimen ha decidido que, si no podemos producir atletas, podemos importarlos con puerto USB.

Atrás quedaron los días de la rimbombante "Generación de Oro", ese eslogan que brillaba tanto como el oro que sale por el Arco Minero pero que rinde tan poco como el salario mínimo. Tras 13 años de haber suspendido los Juegos Deportivos Nacionales (probablemente porque los atletas no tenían fuerza ni para saltar la cuerda debido a la dieta revolucionaria), el régimen ha encontrado la solución final en la solidaridad de los "camaradas chinos".

Fuentes cercanas a la oficina de la Presidenta Encargada (esa que es tan auténtica como un billete de tres bolívares) aseguran que ya se está redactando el convenio "Aceite y Grasa por Petróleo". El plan es sencillo: sustituir a nuestros desnutridos y maltratados atletas por un batallón de humanoides de Honor.

¡Somos Potencia... Electrónica!

No se extrañen si en los próximos Juegos Bolivarianos vemos al Ministro del Deporte inscribiendo con orgullo a "Juan Batería" o a "María Circuito" en la prueba de los 100 metros planos. El discurso ya está listo:

"Gracias a la visión estratégica del Comandante Eterno y a la tecnología soberana que nos envían los hermanos de Pekín, hemos pasado de la Generación de Oro a la Generación Terminator. ¡Ahora sí somos potencia!"

Imaginen la rueda de prensa. La Presidenta Encargada, con su mejor traje de gala sintético, y el Ministro, con una medalla de latón pintada de amarillo, presentarán al nuevo equipo nacional. No habrá que preocuparse por viáticos, ni por pasaportes que no llegan, ni por zapatos deportivos rotos. Solo hace falta un enchufe (si es que Corpoelec no corta la luz) y un poco de WD-40 para que nuestros nuevos "camaradas de metal" traigan las medallas que el talento humano, asfixiado por la desidia, ya no puede dar.

El momento cumbre será la despedida de la delegación hacia los Juegos Olímpicos. Parodiando al gran Arnold Schwarzenegger, pero con ese acento criollo que solo la usurpación sabe impostar, la dupla presidencial dirá a coro ante las cámaras de VTV: "We came back".

Claro, el pequeño detalle es que Arnold decía "I'll be back" porque era una máquina de matar; estos lo dirán porque son máquinas de reciclar fracasos. Lo que no aclaran es que, mientras los robots chinos corren a 20 kilómetros por hora, el país sigue corriendo en sentido contrario, hacia el paleolítico.

Si el Comité Olímpico Internacional prohíbe el dopaje por sustancias, ¿qué dirá del dopaje por microchips? Probablemente el Fiscal General (el del "enroque") ya esté preparando una ley para declarar que "el aceite de motor es un derecho humano" y que cualquier crítica al rendimiento de los robots es un acto de "odio cibernético".

Así que prepárense. Muy pronto veremos a un humanoide de la empresa Honor recibiendo la Orden Francisco de Miranda, mientras los verdaderos atletas venezolanos siguen cruzando la selva del Darién a pie, sin sensores de movimiento, pero con un corazón que ninguna empresa china podrá fabricar jamás.

¡Hasta la victoria de la chatarra, siempre!

 


miércoles, 22 de abril de 2026

 








          SALARIOS DIGNOS YA

Jesús Elorza

El llamado al paro nacional para el pasado 22 de abril no fue un hecho aislado, sino la respuesta necesaria de la comunidad universitaria ante la política de asfixia sistemática que el Ejecutivo Nacional ha mantenido contra las casas de estudio autónomas y experimentales durante más de dos décadas, alcanzando niveles de inviabilidad absoluta en el primer cuatrimestre de 2026.

Entre las razones de carácter económico y salarial que motivaron la acción gremial unitaria de obreros, empleados, estudiantes y profesores, podemos citar entre otras a: 

  • Pulverización del Salario (Art. 91 CRBV): El personal docente, administrativo y obrero percibe ingresos que han caído por debajo del umbral de la pobreza extrema. Con un salario mínimo que representa apenas $0.27 USD mensuales frente a una canasta básica que supera los $700 USD, la labor universitaria se ha convertido en una actividad de pérdida financiera para el trabajador.
  • Congelación de Escalas y Beneficios: El desconocimiento de las actas convenio y la imposición de tablas salariales aplanadas por parte de la ONAPRE han eliminado el reconocimiento a la meritocracia, la antigüedad y el nivel académico (Doctorados y Maestrías).
  • Destrucción de la Previsión Social: La falta de aportes patronales ha quebrado las Cajas de Ahorro y los Institutos de Previsión Social (IPP). Hoy, un profesor universitario no cuenta con seguro HCM, servicios funerarios ni cobertura ante enfermedades crónicas.
  • Presupuestos de Exterminio: El Estado asigna menos del 5% del presupuesto real requerido para el funcionamiento básico. Esto se traduce en laboratorios cerrados, bibliotecas desactualizadas y edificios en riesgo estructural.
  • Inoperatividad de Servicios Estudiantiles: El comedor universitario es inexistente en el 90% de las facultades, y las rutas de transporte están paralizadas por falta de repuestos y combustible. Esto ha forzado una deserción estudiantil superior al 60% en los últimos tres años.
  • Crisis de Servicios Públicos: Los cortes eléctricos arbitrarios de Corpoelec y la falta de agua impiden el desarrollo de la investigación científica y la docencia presencial o virtual.
  • Omisión Legislativa y Judicial: El TSJ mantiene un silencio cómplice ante las demandas introducidas por el sector universitario (como la del pasado 2 de febrero). La falta de respuesta judicial ante la violación del Artículo 91 de la Constitución deja a los universitarios en un estado de indefensión absoluta.
  • Violación de la Autonomía: El intento de imponer una "Constituyente Laboral" que pretende eliminar las prestaciones sociales y los derechos adquiridos es el ataque más grave contra la Ley de Universidades en la historia contemporánea.
  • Designaciones Irregulares: La farsa en el nombramiento de autoridades del Poder Ciudadano (Fiscalía y Defensoría) garantiza que no existan instituciones independientes donde denunciar el saqueo del patrimonio universitario.

En el siguiente Cuadro Comparativo podemos observar la magnitud de la crisis universitaria:  

Indicador

Situación Marzo 2022

Situación Abril 2026

Salario Mínimo (USD)

$5.35

$0.27

Costo Canasta Básica

$370 (aprox)

$700+

Cobertura HCM

Limitada

Inexistente

Presupuesto Ejecutado

< 10% del solicitado

< 2% del solicitado

 

Como respuesta para poder superar esta crítica situación la Inter Gremial Sindical Universitaria exige

  1. Indexación Salarial Real basada en el costo de la canasta básica (Art. 91).
  2. Restitución de los Presupuestos Universitarios para investigación y mantenimiento.
  3. Respeto a la Autonomía Universitaria y cese del acoso a las dirigencias gremiales.
  4. Respuesta Inmediata del TSJ ante la demanda por omisión inconstitucional introducida en febrero.
  5. Garantías de seguridad social integral que protejan al docente y a su familia, eliminando la angustia de la supervivencia que hoy motiva la migración.

El Estado no solo está dejando de pagar salarios, sino que está permitiendo el desmantelamiento del patrimonio intelectual de la nación. La crisis salarial y la asfixia institucional han provocado el fenómeno migratorio académico más severo de la historia de América Latina. Este "exilio forzado" de nuestros docentes investigadores no es una cifra estadística, es un daño estructural de largo alcance. La universidad puede sobrevivir a edificios deteriorados, pero no puede sobrevivir a la ausencia de sus mentes brillantes. Un aula vacía de profesores es un país sin futuro

El paro del 22 de abril no fue solo una lucha por salarios; es una defensa de la libertad de pensamiento y del futuro científico del país.

Sin universidad no hay nación. Por la dignidad de quienes enseñan y el futuro de quienes aprenden. Con fuerza, los sectores de la comunidad universitaria, centraron sus reclamos en la consigna:

        Luchamos por un Salario Digno, Democracia y Libertad

 



 








¿Cuál es la mona?

Jesús Elorza

Si usted pensaba que la Revolución del Siglo XXI ya había alcanzado el clímax de su surrealismo, es porque no ha escuchado la última rabieta en el cuartel del casi extinto PSUV. Olviden el bloqueo, olviden el dólar; el nuevo villano de la patria es un "pintorcito de brocha gorda" llamado Leonardo da Vinci.

Todo comenzó cuando los Comandantes Jorge y Diosdado, en un ataque de furia creativa, decidieron que el arte renacentista es, en realidad, un manual de racismo del siglo XVI. Según la vanguardia intelectual del proceso, Da Vinci no era más que un agente de la ultraderecha florentina enviado para insultar a nuestra Presidenta Encargada a través de un túnel del tiempo.

“¡Ese Vinci es un racista de mierda!”— gritaban los líderes, mientras los milicianos se rascaban la cabeza tratando de recordar si ese tal Leonardo era el que vendía los panes de jamón en la esquina o si era un primo lejano de algún "enchufado".

El Miliciano que sabía demasiado

La tragedia (o la comedia, según se mire) estalló cuando un miliciano "rebelde", de esos que todavía cometen el pecado de estudiar, intentó poner orden en el desierto neuronal de sus jefes. Con la ingenuidad de quien cree que la lógica tiene espacio en una asamblea de cuadros, el joven explicó que Da Vinci no pintaba paredes, sino que era un polímata (persona con amplios conocimientos en diversas disciplinas científicas o humanísticas).

“Camarada Jorge, Leonardo era pintor, anatomista, ingeniero... y su obra se llama La Gioconda”— balbuceó el muchacho.

Pero Jorge, graduado con honores en la Universidad del Grito y la Retaliación, no se dejó amilanar por "datos" o "historia". Para la cúpula, llamar a alguien "Mona Lisa" es un acto de agresión zoológica. En su mente, Da Vinci omitió el apellido Gherardini para que, quinientos años después, un tal Baute pudiera usarlo como insulto racial. ¡Una conspiración transgeneracional!

De Florencia al Helicoide

El desenlace fue el esperado en este óleo sobre tragedia. El miliciano, por el "delito" de saber usar Wikipedia y entender que Mona en italiano antiguo significa Señora (Madona) y no un primate del Amazonas, fue degradado a contrarrevolucionario.

El nuevo Fiscal General, siempre listo para aplicar la Ley contra el Odio a cualquiera que tenga más de dos neuronas conectadas, ya prepara el expediente: “Crimen de Lesa Majestad Artística y Racismo Renacentista”. Se rumorea que Da Vinci será citado a declarar post-mórtem, y de no presentarse, se le incautarán los pinceles.

La Gran Pregunta

Mientras tanto, en los pasillos de la milicia, el miedo ha sido reemplazado por la curiosidad iconográfica. Los camaradas, ahora en silencio cómplice, comparan dos fotos bajo la luz de una vela (cortesía de Corpoelec): una de la Gioconda de Da Vinci y otra de la Presidenta Encargada.

El letrero que circula por debajo de la mesa es el resumen perfecto de esta farsa institucional:

“¿Cuál es La Mona…?”

Al parecer, el sfumato de Leonardo solo sirvió para difuminar la frontera entre el gobierno y una caricatura de mal gusto. La sonrisa de la Lisa sigue siendo un misterio, pero la carcajada del país ante sus gobernantes ya se escucha hasta en el Museo de Louvre.

 

 

 

 

 

 


viernes, 17 de abril de 2026

 








                      El 19 de abril:

Hacia una Segunda Independencia Definitiva

Jesús Elorza

El 19 de abril de 1810 no fue simplemente un acto protocolario en un cabildo; fue el estallido de la voluntad soberana de un pueblo que decidió que no podía seguir siendo tutelado por poderes ajenos a sus intereses. Hoy, 216 años después, Venezuela se encuentra en una encrucijada histórica que guarda paralelismos asombrosos con aquel momento. Atravesamos una crisis humanitaria compleja que ha devastado el tejido social durante más de un cuarto de siglo, y nos enfrentamos a la necesidad imperiosa de dar un "nuevo primer paso" hacia nuestra independencia definitiva.

La independencia del siglo XXI no es contra una corona extranjera, sino contra un modelo de gestión usurpador e ilegítimo que ha secuestrado las instituciones. Este régimen, que ha desmantelado el aparato productivo; que en combinación con el sector empresarial pretende desconocer los derechos laborales de los trabajadores y ha forzado el mayor éxodo de nuestra historia; pretende perpetuarse bajo la tutela del protectorado norteamericano. Es imperativo desplazar definitivamente de las estructuras de poder a quienes han convertido la administración pública en un botín personal, ignorando el mandato constitucional y la voluntad popular.

Debemos ser enfáticos: no existe protectorado, ni de potencias extranjeras ni de intereses geopolíticos ajenos, que deba estar por encima de la autodeterminación del venezolano. El argumento de que "no estamos en capacidad de superar al chavismo-madurismo" es una falacia sin fundamento alguno. El pueblo venezolano ha demostrado, en cada espacio de lucha y resistencia, que posee la madurez política y la fuerza moral para retomar las riendas de su destino. Allí están los resultados electorales del 28 de julio 2024 que fueron desconocidos por el régimen usurpador. Debemos tener la firmeza democrática para señalar que, la soberanía reside en el pueblo, y es ese pueblo el que debe dictar el fin de este ciclo de oscuridad.

La nueva independencia no se construye con retórica, sino con votos y legitimidad. El tránsito hacia la reconstrucción nacional debe pasar, en el menor tiempo posible, por la convocatoria a una elección presidencial, tal como lo establece nuestra Carta Magna. Transcurrido el periodo de 90 días de ausencia temporal del presidente usurpador la Asamblea Nacional debe declarar la ausencia absoluta y convocar a elecciones lo que debería ocurrir el próximo 3 de julio. Sin embargo, para que este proceso sea el verdadero motor de cambio y no una farsa más del régimen, es indispensable restaurar la confianza en el sistema.

La ruta hacia una elección libre y justa requiere condiciones innegociables:

  1. Un nuevo CNE: Integrado por rectores imparciales, técnicos y honorables, ajenos a la militancia partidista.
  2. Legitimación de los Partidos: Devolver las siglas y las sedes a sus legítimos liderazgos, eliminando las intervenciones judiciales que han pretendido fragmentar a la oposición.
  3. Nuevo Registro Electoral: Una depuración y actualización exhaustiva que incluya a los jóvenes que han alcanzado la mayoría de edad.
  4. Voto en el Exterior: Garantizar el derecho humano y constitucional de votar a los millones de venezolanos que se encuentran fuera del país, quienes siguen siendo parte esencial de nuestra nación.
  5. Observación Internacional: Una auditoría y acompañamiento técnico integral de organismos internacionales que certifiquen la transparencia del proceso ante el mundo.

Aquel 19 de abril, el "¡No!" que resonó desde el balcón del ayuntamiento cambió nuestra historia para siempre. Hoy, el llamado es similar. Necesitamos la unión de todos los sectores de la sociedad civil, las organizaciones gremiales, sindicales y los ciudadanos de a pie para exigir el cumplimiento de la Constitución.

Superar la crisis humanitaria y recuperar la dignidad nacional pasa por entender que la independencia no es un hecho estático del pasado, sino una conquista diaria. Venezuela está lista para superar el lastre del autoritarismo y la usurpación y entrar en una era de reconstrucción económica y democrática. El momento es ahora; la historia nos convoca a ser, nuevamente, dueños de nuestro propio destino.

Estamos comprometidos con la democracia, la libertad y el futuro de Venezuela

 


domingo, 12 de abril de 2026

 









ENROQUE: ROJO x ROJO

Jesús Elorza

La reciente designación de Larry Devoe como Fiscal General de la República y de Eglée González Lobato como Defensora del Pueblo, por parte de la Asamblea Nacional, no representa un avance hacia la democracia, sino la consolidación de un sistema de "enroques" rojo x rojo, diseñado para garantizar la supervivencia del régimen. Este proceso, lejos de cumplir con el espíritu de la Constitución, ha sido una puesta en escena para revestir de legalidad una decisión tomada en los despachos del Poder Ejecutivo.

La Ley Orgánica del Poder Ciudadano y la Constitución exigen para estos cargos una trayectoria técnica intachable y, sobre todo, autonomía e independencia política. Los perfiles designados contradicen estos principios:

  • Larry Devoe (Fiscal General): Su mérito no reside en la defensa de la justicia, sino en su rol histórico como escudo jurídico del régimen ante organismos internacionales. Su vinculación directa con el Ejecutivo lo inhabilita moral y legalmente para ejercer una acción penal autónoma, especialmente en casos de violación de derechos humanos donde él mismo actuó como defensor de los presuntos victimarios.
  • Eglée González Lobato (Defensora del Pueblo): Su designación es el resultado de una maniobra de distracción política. Su perfil, aunque presentado bajo un barniz de academia y moderación, carece de la independencia necesaria para enfrentar al Estado en defensa de los ciudadanos. Notorios son sus acercamientos con el régimen en la defensa de los fraudulentos resultados de la elección presidencial el 28 de julio 2024.

Es imperativo denunciar el papel colaboracionista de sectores que, bajo el nombre de "oposición", sirvieron de fachada para legitimar esta farsa.

  • Fuerza Vecinal y el factor Antonio Ecarri: Actuaron como el "comodín" necesario para simular una pluralidad inexistente. Al proponer y respaldar nombres que terminaron favoreciendo la agenda del régimen, estas organizaciones se convirtieron en la mampara política que permitió proyectar una falsa imagen de consenso y diálogo ante la comunidad internacional. Su participación no fue un ejercicio de política real, sino un servicio de gestoría para el mantenimiento del statu quo.

Como han denunciado organizaciones como Transparencia Venezuela y Justicia, Encuentro y Perdón, el proceso careció de:

  1. Transparencia: Evaluaciones realizadas en secreto, sin mecanismos de escrutinio público.
  2. Participación Ciudadana: Se ignoraron las objeciones de la sociedad civil sobre la falta de idoneidad de los postulados.
  3. Trayectoria Técnica: Se privilegió la lealtad política sobre el conocimiento jurídico y el compromiso con los derechos humanos.

Este nombramiento anula cualquier esperanza de justicia interna tras los eventos electorales y las sistemáticas violaciones a los derechos fundamentales. Al colocar a un "defensor del gobierno" como Fiscal y a una figura pactada como Defensora, el Estado venezolano envía un mensaje claro: la impunidad es política de Estado.

El país no asiste a una renovación de poderes, sino a un perfeccionamiento de la hegemonía. El tiempo de las "mesas de diálogo" y las "reformas estructurales" cosméticas se ha agotado. Desde esta tribuna, desconocemos la legitimidad de funcionarios cuya única credencial es la complicidad con el sistema que hundió a Venezuela en su peor crisis institucional.

La justicia no es un enroque de nombres; es un derecho del pueblo que hoy sigue siendo secuestrado.