¿No hay
recursos o no hay voluntad?:
La Trampa del
"Salario Cero" y la Voracidad Élite
Jesús Elorza
En el debate económico
actual de Venezuela, se ha instalado una narrativa conveniente para el poder: "No
hay recursos suficientes para un aumento salarial". Sin embargo, al
contrastar esta afirmación con los indicadores de ingresos nacionales y el
comportamiento del sector empresarial, la contradicción emerge de forma
violenta. ¿Estamos ante una imposibilidad financiera real o frente a una
estrategia deliberada para aniquilar los derechos históricos de la clase
trabajadora?
1. El Cuatrienio del
"Subsidio Obrero" al Empresariado
Es fundamental reconocer
un hecho que tanto el régimen como las cámaras empresariales omiten: Venezuela
suma cuatro años sin aumento del salario mínimo (2022-2026). Durante este
periodo, la inflación ha seguido su curso, pero los costos operativos de las
empresas en materia de mano de obra se han congelado en términos reales.
Al mantener el salario en
Bs. 130, el sector privado y el Estado han disfrutado de una
transferencia de riqueza desde el bolsillo del trabajador hacia sus márgenes de
ganancia. Los trabajadores han "subsidiado" la operatividad de las
empresas con su hambre, permitiendo que el sector patronal mantenga su rentabilidad
a costa de la miseria del empleado.
2. El Misterio del
Impuesto al Pensionado
Una de las
contradicciones más flagrantes es la gestión de la Contribución Especial
para la Protección de las Pensiones. El gobierno ha cobrado de manera
efectiva el 9% sobre la nómina del sector privado, un impuesto cuyo
destino constitucional y legal era atender las necesidades urgentes de
jubilados y pensionados.
Sin embargo, ese dinero no
ha llegado a las cuentas de los abuelos. Los pensionados siguen percibiendo
los mismos $0,35 mensuales (al cambio de marzo 2026), mientras el Estado
acumula un fondo del cual no rinde cuentas. Si hay recursos para recaudar, ¿por
qué no hay recursos para distribuir?
3. Petróleo y Oro: La
Caja Fuerte Llena
El argumento de la
"asfixia económica" se desmorona cuando miramos los sectores
extractivos:
- Producción Petrolera:
La recuperación de la producción de crudo es una realidad reportada
incluso por organismos internacionales.
- Arco Minero:
Las ganancias derivadas de la minería (oro, coltán y diamantes)
representan un flujo de divisas opaco pero masivo.
Si el país está
produciendo más petróleo y exportando minerales preciosos, la pregunta es
inevitable: ¿A dónde va ese dinero si no es a cumplir con el Artículo 91 de
la Constitución?
4. El "Ingreso"
vs. El Salario: La Estocada Final
La verdadera intención
del régimen y de sectores de Fedecámaras ha quedado al descubierto con la
propuesta de reforma de la Ley Orgánica del Trabajo (LOTTT). Pretenden
un "ajuste" que es, en realidad, un retroceso de un siglo:
- Sustituir el concepto de
"Salario" por "Ingreso":
Esto busca legalizar la bonificación total, eliminando las incidencias en
vacaciones, aguinaldos y bonos nocturnos.
- Eliminar la Retroactividad de las
Prestaciones: Quieren acabar con el ahorro
histórico del trabajador para que el despido sea gratuito y el retiro sea
una condena a la indigencia.
"Pretenden que el
trabajo deje de ser un derecho y pase a ser una mercancía barata y sin
pasivos."
Conclusión: ¿Hay o no hay
dinero?
La respuesta es clara: Recursos
hay. Lo que no existe es la voluntad política de respetar la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV). El Artículo 91
establece que el salario debe ajustarse según el costo de la canasta básica,
pero el gobierno y los empresarios han preferido una "voracidad
compartida".
No estamos ante una
crisis de escasez, sino ante una crisis de justicia. El intento de
reformar la ley para eliminar derechos es la prueba definitiva de que el
objetivo no es recuperar la economía, sino consolidar un modelo de explotación
donde el trabajador no tiene futuro, mientras las élites políticas y económicas
se reparten la renta petrolera y minera.