jueves, 14 de mayo de 2026

 









Venezuela: ¿Estado 51 o Área 51?

Jesús Elorza

Durante décadas, el mundo ha mirado con sospecha hacia el desierto de Nevada, específicamente a Groom Lake, esa base ultra secreta conocida como el Área 51 donde la Fuerza Aérea de EE. UU. desarrolla tecnología de sigilo y, según documentos desclasificados, estudia especímenes alienígenas. Pero mientras los entusiastas de los OVNIs buscan luces en el cielo estadounidense, la verdadera anomalía gravitacional y el universo paralelo definitivo se han instalado en el corazón de Sudamérica.

Se habla mucho de la anunciada intención de Donald Trump de convertir a Venezuela en el estado número 51 de la Unión. Sin embargo, analizando la fauna política y los fenómenos paranormales que azotan al país, la realidad es mucho más inquietante: Venezuela no aspira a ser un estado, sino a ser la nueva Área 51.

Autoridades Ultra Secretas y Especies Desconocidas

En el Área 51 de Nevada se ocultan alienígenas; en la venezolana, las autoridades son igualmente enigmáticas y operan bajo un sigilo que desafía la lógica democrática.

  • La "Falsa Peregrina": Contamos con una presidenta encargada que proviene de un régimen usurpador, cuya gestión es una expresión tan genuina del Planeta de los Simios que los antropólogos espaciales no saben si clasificarla como política o como un experimento sociológico fallido.
  • Comunicaciones Intergalácticas: El "usurpador presidente" que estuvo preso no necesita tecnología de sigilo para comunicarse con el más allá; le basta con la aparición de su difunto comandante en forma de "pajarito", un sistema de mensajería que ni la NASA ha logrado descifrar.

El Sigilo del PSUV: El Anti-imperialismo de Pantalones Caídos

Si el Área 51 es famosa por la tecnología de sigilo, el partido oficialista (PSUV) ha perfeccionado el arte de la invisibilidad ideológica.

  • Se presentan ante las cámaras como los campeones del anti-imperialismo, gritando consignas contra el "monstruo del norte".
  • Sin embargo, en el laboratorio secreto de las negociaciones, se les caen los pantalones con una velocidad supersónica para cerrar negocios con los norteamericanos, demostrando que su soberanía es tan transparente como un avión espía U-2.

Maquillaje de Realidad y Agujeros Negros Legales

En este universo paralelo, la verdad es la primera abducida.

  • El Fiscal del Espejo: Un exfiscal general que parece más preocupado por su diario maquillaje que por la justicia, tiene el desparpajo de alegar ante el cosmos que en Venezuela "no hay presos políticos", mientras ignora las demandas de los familiares de más de 500 presos que claman por libertad y dignidad.
  • La Paradoja del 28 de Julio: En un país normal, los votos cuentan; en el Área 51 venezolana, la soberanía popular expresada el 28 de julio de 2024 ha entrado en un agujero negro donde el régimen, apoyado por extrañas alianzas que incluyen a EE. UU., evade cualquier llamado a elecciones legítimas.

Bienvenidos a la Dimensión Desconocida

Venezuela no necesita ser una estrella más en la bandera de las franjas. Ya es un Área 51 autosustentable: un lugar donde las autoridades son usurpadoras, los derechos laborales se "pulverizan" mediante ingeniería del desastre y la realidad se gestiona mediante bonos de guerra que parecen sacados de una película de ciencia ficción de bajo presupuesto.

Mientras en Nevada buscan hombrecitos verdes, aquí el fenómeno es más terrenal pero igualmente alienante: un universo donde el salario mínimo vital es de 130 bolívares y el respeto a la voluntad popular es un mito más grande que el de la autopsia de Roswell.

¡Bienvenidos a Venezuela, el Área 51 donde la lógica fue abducida y la democracia es un OVNI que nadie logra avistar!

 


miércoles, 13 de mayo de 2026

 










EL AUMENTO SALARIAL ES UN PROBLEMA POLITICO

Jesús Elorza

En Venezuela, el aumento salarial es un problema político de primer orden debido a que el salario ha dejado de ser solo una compensación económica para convertirse en un mecanismo de supervivencia y control estatal.

Bajo la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el panorama se resume en los siguientes argumentos:

1. La "Bonificación" del Ingreso como Estrategia Fiscal

El gobierno ha optado por aumentar el Ingreso Mínimo Integral (que alcanzó los $240 en mayo de 2026) a través de bonos (Bono de Guerra Económica y Cestaticket) en lugar de aumentar el salario mínimo base, que permaneció congelado en 130 bolívares desde 2022. 

  • Implicación política: Esto permite al Estado aumentar el dinero circulante sin incrementar sus pasivos laborales (prestaciones, vacaciones, pensiones), lo que técnicamente se conoce como "desalarización" del trabajo. 

2. Control Social y Dependencia Estatal

El uso de bonos distribuidos a través de plataformas gubernamentales (como el Sistema Patria) refuerza la dependencia del ciudadano hacia el Estado. 

  • Argumento político: El salario ya no depende del mercado ni del contrato colectivo, sino de la voluntad discrecional del Ejecutivo. Esto debilita la autonomía de los trabajadores y los sindicatos, convirtiendo el ingreso en una herramienta de subyugación política

 

3. El Salario como Termómetro de Legitimidad

Tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 y la transición liderada por Rodríguez, el aumento salarial ha sido utilizado para intentar calmar el creciente malestar social y las protestas, que aumentaron significativamente durante el primer trimestre de 2026. 

  • Conflicto: Aunque se anunció un alza del 26% respecto a los montos previos, sectores laborales lo califican de insuficiente o "burla", dado que la canasta alimentaria supera los $600

4. Uso de las Sanciones como Justificación Política

El discurso oficial vincula directamente la incapacidad de decretar aumentos mayores con las sanciones internacionales.

  • Argumento: Al condicionar la mejora salarial al levantamiento total de sanciones, el gobierno traslada la responsabilidad política del bajo poder adquisitivo a actores externos (como Estados Unidos), utilizándolo como moneda de cambio en negociaciones diplomáticas. 

5. Erosión de los Derechos Constitucionales

El artículo 91 de la Constitución venezolana establece que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir sus necesidades básicas.  Al mantener un salario base de apenas centavos de dólar y compensar con bonos que no computan para beneficios legales, el Estado incurre en una violación sistemática de la norma constitucional, generando un conflicto político de legalidad y justicia social

El salario no tendrá una "resurrección" real mientras no se restituya la democracia y se celebren elecciones nacionales conforme a la Constitución, ya que la crisis salarial es una consecuencia directa de la usurpación y la falta de transparencia en la gestión pública. La lucha por un salario digno es inseparable de la lucha por la libertad de los presos políticos y la realización de elecciones libres. No es un problema de falta de recursos, sino de una política anti-constitucional diseñada para someter a la clase trabajadora.

 


domingo, 10 de mayo de 2026

 









8 de mayo: Día del Entrenador Deportivo Venezolano.

De la gloria reivindicativa al desafío de la supervivencia

Jesús Elorza

El 8 de mayo no es una fecha de celebraciones vacías en el calendario venezolano. Es una fecha que nació de la lucha, del hambre como sacrificio y de la convicción de un gremio que, en 1975, decidió que el deporte no podía seguir creciendo a costa de la precariedad de sus trabajadores. Hoy, a 51 años de aquella gesta histórica, el entrenador venezolano se encuentra en una encrucijada donde la memoria del pasado es la única brújula para un futuro digno.

El Hito de 1975: Cuando el Silbato se Convirtió en Grito de Lucha

La historia marca la primera semana de mayo de 1975 como un punto de inflexión internacional. Por primera vez en el mundo, los trabajadores del deporte se declaraban en huelga nacional. No era solo un reclamo salarial; era una batalla por la dignidad profesional frente a un Instituto Nacional de Deportes (IND) que, desde su creación en 1949, les negaba derechos básicos.

El 8 de mayo de 1975 quedó institucionalizado como el Día del Entrenador Deportivo porque fue el día en que se alcanzó la victoria. Tras una semana de huelga de hambre, los entrenadores lograron conquistas que se convirtieron en referencia para el sindicalismo venezolano:

  • Contratación Colectiva: El reconocimiento del derecho a negociar condiciones con el patrono (IND).
  • Indexación Salarial: Una cláusula pionera que ajustaba los salarios anualmente según los índices inflacionarios del Banco Central de Venezuela.
  • Manual de Clasificación de Cargos: Se otorgó jerarquía y fisonomía propia al entrenador dentro de la administración pública.
  • Seguridad Social: La creación de cajas de ahorro con aportes bipartitos (12%) y el establecimiento de seguros HCM.

A diferencia de aquel 1975 donde se luchaba por progresar, hoy, en pleno 2026, el entrenador venezolano lucha por la subsistencia básica. Tras más de dos décadas de políticas que el gremio califica como autocráticas, el panorama laboral ha retrocedido a niveles críticos.

La realidad actual de los forjadores de talentos se resume en una sistemática política de desconocimiento de aquellos logros históricos:

  1. Parálisis Contractual: Los contratos colectivos han estado congelados por 27 años. No existe hoy un marco de relación laboral discutido y aprobado democráticamente con el IND.
  2. Discriminación y Desigualdad: El convenio con Cuba trajo al país a miles de colaboradores extranjeros bajo condiciones de privilegio. Mientras a los entrenadores nacionales se les remunera con bolívares devaluados y bonos sin incidencia prestacional, a los foráneos se les han asignado pagos en divisas, violando el principio de "a igual trabajo, igual salario".
  3. El Colapso de la Protección: Las coberturas de HCM son hoy simbólicas o inexistentes, dejando a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad extrema ante enfermedades. Además, se denuncia la retención ilegal de los aportes a la Caja de Ahorros del IND (12% del trabajador y 12% patronal), cuyo destino es incierto.
  4. Salarios, jubilaciones y pensiones de hambre: La política de "bonificación" del salario ha destruido los pasivos laborales, las pensiones y las jubilaciones, convirtiendo el retiro de los entrenadores en una condena a la pobreza.

A 51 años de la huelga nacional, las palabras del dirigente Carlos Sánchez cobran una vigencia casi profética: «El entrenador deportivo debe ocupar permanentemente su puesto de lucha por un deporte mejor y no doblegarse ante ningún burócrata... Solo la unidad gremial nos hará fuertes».

El 8 de mayo debe servir para recordar que los derechos no fueron un regalo, sino el resultado de la organización colectiva. Hoy, la infraestructura deportiva puede estar en ruinas y los salarios pulverizados, pero la semilla de la conciencia social sembrada en 1975 permanece viva. La historia del entrenador deportivo venezolano sigue abierta, y la lucha por un presente digno, tal como en aquella semana de mayo, continúa.

 


 



















LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA LUCHA:

POR LA DIGNIDAD, LA AUTONOMÍA Y LA VIDA

Jesús Elorza

La comunidad universitaria, en unidad inquebrantable de sus obreros, empleados, estudiantes y profesores, alzaron su voz ante el país para denunciar la agresión sistemática y el despojo de los derechos laborales ejecutado por el régimen.

I. EL FRAUDE DEL "AUMENTO RESPONSABLE"

Denunciamos ante la nación que la propuesta presentada el pasado 30 de abril es una burla a la inteligencia del trabajador y una violación flagrante al Artículo 91 de la Constitución.

  • Vulgar Bonificación: Lo anunciado no es un aumento salarial, sino una profundización de la política de bonificación que destruye el concepto de salario.
  • Confesión de Incapacidad: El propio Ministro del Trabajo ha evidenciado su ignorancia técnica al desmentirse públicamente, admitiendo que el salario mínimo permanece congelado en la cifra de hambre de 130 bolívares mensuales.
  • Evasión Constitucional: Se elude la obligación de fijar un salario mínimo vital, limitándose a un complemento de bono que no tiene incidencia en vacaciones, aguinaldos ni prestaciones.

II. LA INFAMIA CONTRA EL PERSONAL JUBILADO Y ACTIVO

El pago del mal llamado bono de “Responsabilidad Profesional” ha sido caótico, discriminatorio y criminal:

  • Exclusión del Jubilado: Se ha excluido de manera injustificada al personal jubilado del bono de profesionalización, contraviniendo el principio de igualdad presente en nuestras Actas Convenio. Los jubilados, de acuerdo con su categoría, aproximadamente dejan de percibir los siguientes montos:

Instructor: 100 dólares

Asistente:   130 dólares

Agregado:  160 dólares

Asociado:   200 dólares

Titular:     240 dólares

  • Caos en las Cifras: Según datos de la Asociación de Profesores de la UCV (APUCV), el 96.03% de los contratados activos y el 100% del personal jubilado han sido privados de este pago.
  • Desprecio al Conocimiento: Es inaceptable que el doctorado de un profesor titular valga apenas 200 bolívares, el costo de un café pequeño, mientras se imponen montos únicos que ignoran niveles académicos y escalafones.

III. EL ALLANAMIENTO ADMINISTRATIVO DE LA UNIVERSIDAD

Las organizaciones gremiales y sindicales de las universidades nacionales, advierten que el régimen ha ejecutado un allanamiento administrativo de facto al gestionar pagos de forma unilateral, sin consultar ni solicitar nóminas a las universidades.

  • Ataque a la Autonomía: Esta acción busca imponer un modelo laboral desregulado donde la voluntad del régimen aplasta las normas y derechos conquistados.
  • Peligrosa Agresión: Alertamos sobre la pretensión de trasladar la nómina de jubilados universitarios a la administración pública general, rompiendo el vínculo histórico con nuestras casas de estudios.

Frente a esta crítica situación los trabajadores universitarios (obreros, empleados y profesores) exigen a sus Consejos Universitarios, con carácter de urgencia las siguientes acciones:

  1. Reunión de Urgencia: Con la Ministra de Educación Superior para documentar y detener la gestión de pagos sin coordinación con los Vicerrectorados Administrativos.
  2. Solución de Fondo: Un pronunciamiento institucional contundente a favor de una salida urgente a la crisis salarial.
  3. Demandamos del gobierno nacional la redefinición del Bono de Responsabilidad Profesional a fin de extenderlo los profesores jubilados, a los activos con dedicación medio tiempo o tiempo convencional, al personal administrativo u obrero activos y jubilados y a los trabajadores contratados.
  4. Inclusión Inmediata y Retroactiva: El pago del bono de responsabilidad para todo el personal (docente ordinario, contratado, administrativo, obrero y profesional) desde el mes de abril, sin distinciones, pues lo estratégico es la educación universitaria en su conjunto.

El grito de protesta que retumba en todos los rincones de las universidades es:

¡UNIDAD DE OBREROS, EMPLEADOS, ESTUDIANTES Y PROFESORES!

 ¡BONO NO ES SALARIO!

 ¡RESPETO A LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA Y SINDICAL!

¡LIBERTAD PLENA PARA LOS TRABAJADORES Y LUCHADORES SOCIALES PRESOS!

¡SALARIOS DIGNOS, DEMOCRACIA Y LIBERTAD!

 


miércoles, 6 de mayo de 2026

 









              "​DIA NACIONAL DEL ENTRENADOR DEPORTIVO"

                                        51º ANIVERSARIO  1975-2026
 
Durante la primera semana del mes de Mayo en 1975, la Huelga de los Entrenadores, marcó un hito en la historia deportiva, no solamente nacional sino internacional, porque era la primera manifestación, de ese tipo, que se daba en el sector de los trabajadores del deporte a nivel mundial en procura de reivindicaciones laborales negadas desde la creación del IND en 1949.​
El "8 de mayo" quedó establecido oficialmente como el “Día del Entrenador Deportivo” en reconocimiento a la gesta que se había librado durante toda esa semana ya que en esa fecha alcanzó la solución a las demandas laborales  requeridas por los entrenadores en ese momento.​
Tiempo presente duro y difícil. Nada que celebrar, mucho porque luchar.

 



















8 de mayo: Día del Entrenador Deportivo Venezolano.

De la gloria reivindicativa al desafío de la supervivencia

Jesús Elorza

El 8 de mayo no es una fecha de celebraciones vacías en el calendario venezolano. Es una fecha que nació de la lucha, del hambre como sacrificio y de la convicción de un gremio que, en 1975, decidió que el deporte no podía seguir creciendo a costa de la precariedad de sus trabajadores. Hoy, a 50 años de aquella gesta histórica, el entrenador venezolano se encuentra en una encrucijada donde la memoria del pasado es la única brújula para un futuro digno.

El Hito de 1975: Cuando el Silbato se Convirtió en Grito de Lucha

La historia marca la primera semana de mayo de 1975 como un punto de inflexión internacional. Por primera vez en el mundo, los trabajadores del deporte se declaraban en huelga nacional. No era solo un reclamo salarial; era una batalla por la dignidad profesional frente a un Instituto Nacional de Deportes (IND) que, desde su creación en 1949, les negaba derechos básicos.

El 8 de mayo de 1975 quedó institucionalizado como el Día del Entrenador Deportivo porque fue el día en que se alcanzó la victoria. Tras una semana de huelga de hambre, los entrenadores lograron conquistas que se convirtieron en referencia para el sindicalismo venezolano:

  • Contratación Colectiva: El reconocimiento del derecho a negociar condiciones con el patrono (IND).
  • Indexación Salarial: Una cláusula pionera que ajustaba los salarios anualmente según los índices inflacionarios del Banco Central de Venezuela.
  • Manual de Clasificación de Cargos: Se otorgó jerarquía y fisonomía propia al entrenador dentro de la administración pública.
  • Seguridad Social: La creación de cajas de ahorro con aportes bipartitos (12%) y el establecimiento de seguros HCM.

A diferencia de aquel 1975 donde se luchaba por progresar, hoy, en pleno 2026, el entrenador venezolano lucha por la subsistencia básica. Tras más de dos décadas de políticas que el gremio califica como autocráticas, el panorama laboral ha retrocedido a niveles críticos.

La realidad actual de los forjadores de talentos se resume en una sistemática política de desconocimiento de aquellos logros históricos:

  1. Parálisis Contractual: Los contratos colectivos han estado congelados por 27 años. No existe hoy un marco de relación laboral discutido y aprobado democráticamente con el IND.
  2. Discriminación y Desigualdad: El convenio con Cuba trajo al país a miles de colaboradores extranjeros bajo condiciones de privilegio. Mientras a los entrenadores nacionales se les remunera con bolívares devaluados y bonos sin incidencia prestacional, a los foráneos se les han asignado pagos en divisas, violando el principio de "a igual trabajo, igual salario".
  3. El Colapso de la Protección: Las coberturas de HCM son hoy simbólicas o inexistentes, dejando a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad extrema ante enfermedades. Además, se denuncia la retención ilegal de los aportes a la Caja de Ahorros del IND (12% del trabajador y 12% patronal), cuyo destino es incierto.
  4. Salarios, jubilaciones y pensiones de hambre: La política de "bonificación" del salario ha destruido los pasivos laborales, las pensiones y las jubilaciones, convirtiendo el retiro de los entrenadores en una condena a la pobreza.

A 50 años de la huelga nacional, las palabras del dirigente Carlos Sánchez cobran una vigencia casi profética: «El entrenador deportivo debe ocupar permanentemente su puesto de lucha por un deporte mejor y no doblegarse ante ningún burócrata... Solo la unidad gremial nos hará fuertes».

El 8 de mayo debe servir para recordar que los derechos no fueron un regalo, sino el resultado de la organización colectiva. Hoy, la infraestructura deportiva puede estar en ruinas y los salarios pulverizados, pero la semilla de la conciencia social sembrada en 1975 permanece viva. La historia del entrenador deportivo venezolano sigue abierta, y la lucha por un presente digno, tal como en aquella semana de mayo, continúa.

 


 









 

EL AUMENTO SALARIAL ES UN PROBLEMA POLITICO

Jesús Elorza

En Venezuela, el aumento salarial es un problema político de primer orden debido a que el salario ha dejado de ser solo una compensación económica para convertirse en un mecanismo de supervivencia y control estatal.

Bajo la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el panorama se resume en los siguientes argumentos:

1. La "Bonificación" del Ingreso como Estrategia Fiscal

El gobierno ha optado por aumentar el Ingreso Mínimo Integral (que alcanzó los $240 en mayo de 2026) a través de bonos (Bono de Guerra Económica y Cestaticket) en lugar de aumentar el salario mínimo base, que permaneció congelado en 130 bolívares desde 2022. 

  • Implicación política: Esto permite al Estado aumentar el dinero circulante sin incrementar sus pasivos laborales (prestaciones, vacaciones, pensiones), lo que técnicamente se conoce como "desalarización" del trabajo. 

2. Control Social y Dependencia Estatal

El uso de bonos distribuidos a través de plataformas gubernamentales (como el Sistema Patria) refuerza la dependencia del ciudadano hacia el Estado. 

  • Argumento político: El salario ya no depende del mercado ni del contrato colectivo, sino de la voluntad discrecional del Ejecutivo. Esto debilita la autonomía de los trabajadores y los sindicatos, convirtiendo el ingreso en una herramienta de subyugación política

3. El Salario como Termómetro de Legitimidad

Tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 y la transición liderada por Rodríguez, el aumento salarial ha sido utilizado para intentar calmar el creciente malestar social y las protestas, que aumentaron significativamente durante el primer trimestre de 2026. 

  • Conflicto: Aunque se anunció un alza del 26% respecto a los montos previos, sectores laborales lo califican de insuficiente o "burla", dado que la canasta alimentaria supera los $600

4. Uso de las Sanciones como Justificación Política

El discurso oficial vincula directamente la incapacidad de decretar aumentos mayores con las sanciones internacionales.

  • Argumento: Al condicionar la mejora salarial al levantamiento total de sanciones, el gobierno traslada la responsabilidad política del bajo poder adquisitivo a actores externos (como Estados Unidos), utilizándolo como moneda de cambio en negociaciones diplomáticas. 

5. Erosión de los Derechos Constitucionales

El artículo 91 de la Constitución venezolana establece que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir sus necesidades básicas. 

Al mantener un salario base de apenas centavos de dólar y compensar con bonos que no computan para beneficios legales, el Estado incurre en una violación sistemática de la norma constitucional, generando un conflicto político de legalidad y justicia social