lunes, 27 de junio de 2022

 








SIN PRONÓSTICOS                                       

Jesús Elorza

El viernes 24 de junio, tuvo lugar la ceremonia de inauguración de los XIX Juegos Deportivos Bolivarianos en la ciudad de Valledupar Colombia. En ese acto desfiló la delegación de nuestro país con 584 jóvenes deportistas que por encima de las dificultades que tuvieron que confrontar se sienten comprometidos y orgullosos de defender el tricolor venezolano.

La suspensión de los Juegos Deportivos Nacionales por más de nueve años, es quizás, el aspecto que mayor afectación causó en la preparación de nuestros jóvenes, al ver disminuidas las competencias necesarias para su desarrollo deportivo. A eso, hay que sumarle, las insuficiencias presupuestarias para los Programas Operativos Anuales (PAO) de las Federaciones Deportivas y la falta de Protección Social a nuestros atletas y entrenadores.

Otro de los hechos, que llamó la atención en todo lo relacionado con nuestra participación en los referidos Juegos Bolivarianos, es lo relacionado con la tradicional costumbre de las autoridades deportivas de anunciar el estimado de medallas a obtener y la posición a ocupar en el evento que, en esta oportunidad repitieron la conducta asumida desde el año 2013 al no presentar, ni el Comité Olímpico, ni el Ministerio del Deporte, ni el Instituto Nacional de Deporte sus pronósticos de medallas.

Entre los años 2001-2009 el anuncio de los pronósticos por parte de las autoridades deportivas del régimen socialista bolivariano siglo XXI, era todo un espectáculo mediático, con ruedas de prensa cubiertas por todos los medios comunicacionales y allí se veía como, casi babeándose, el ministro o los presidentes del COV-IND anunciaban con bombos y platillos que íbamos a ganar los juegos y sonaban las fanfarrias para hacer ver que somos “Una generación de Oro” y “Una Potencia Deportiva”. Pero, la historia se encargó de dejar al desnudo a esos populistas incapaces de atender y superar las fallas que presentaba nuestro deporte. Y el descalabro, se hizo presente el 2013 en la edición número XVII de los Juegos Bolivarianos realizados en Perú. Allí, perdimos la supremacía que durante 48 años habíamos mantenido frente a Colombia.

 

En esos juegos, Colombia nos desplazó del primer lugar al alcanzar 30 medallas de Oro, 20 de Plata y 20 de Bronce contra las 17 de Oro, 28 de Plata y 20 de Bronce obtenidas por Venezuela. La diferencia en el total solo fueron 5 medallas.

Lejos de corregir los errores cometidos, la conducta de las incapaces autoridades del régimen fue la de “Suspender los Juegos Nacionales” y dejar sin este evento competitivo a la juventud del país, quedando nuestro alto rendimiento sin el evento principal para la conformación de nuestras selecciones nacionales para los venideros ciclos olímpicos.

Cuatro años después, en los Bolivarianos del 2017 quedaron al descubierto las incapaces autoridades deportivas del régimen al ver que en el cuadro final de medallas Colombia se mantuvo en el primer lugar ampliando el número de medallas; Oro 45, Plata 35, Bronce 39 mientras que Venezuela solo obtuvo 15 de Oro, 27 de Plata y 32 de Bronce. En el total de medallas la diferencia fue abismal 119 Colombia y 74 nuestro país.

Estas y no otras son las razones históricas por las cuales dejaron de realizarse las rimbombantes ruedas de prensa para anunciar “Los pronósticos del régimen” en relación a los juegos bolivarianos. Ahora, la fanfarria populista del régimen es “Venezuela se arregló”. Pero, la historia final de los Juegos en Valledupar nuevamente se encargará de dejar al desnudo a las incapaces e incompetentes autoridades deportivas del Comité Olímpico, Ministerio del Deporte y el IND.

Pretender creer que con consignas populistas vacías de contenido van a superar la crisis del deporte es una conducta de seres incompetentes e incapaces. Superar los problemas del Deporte requiere un cambio de gobierno, planes y programas para restituir integralmente los Juegos Nacionales, un programa de Asistencia Social para los atletas y entrenadores, acabar el flagelo de la corrupción, fortalecer la autonomía del sector deportivo federado, recuperar nuestras instalaciones deportivas, una ley de deporte que limite la dualidad de cargos en las organizaciones, que elimine la reelección indefinida, que prohíba la elección de funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción en la dirigencia deportiva, un acuerdo con el sector universitario para la formación de entrenadores, el manejo transparente del Fondo Nacional del Deporte, la descentralización del programa Deporte para Todos y un presupuesto acorde con las necesidades del sector deportivo.

Es evidente, que presentar unos pronósticos sin haber atendido y superado los problemas aquí planteados, se convertirían en cantos de sirenas o consignas populistas.


domingo, 19 de junio de 2022

 


       

 















        DÍA DEL DEPORTE SIGLO XXI

“23 AÑOS DE CORRUPCCION Y FRACASOS”

Jesús Elorza

El perfil autoritario, autocrático e intervencionista del gobierno de Hugo Chávez en materia deportiva, comienza a mostrarse con la firma del Convenio con Cuba que implicó la traída al país de más de 10.000 entrenadores deportivos para apoyar “voluntariamente” el programa Barrio Adentro Deportivo y la consolidación de los Consejos Comunales como uno de los brazos milicianos de nuestra revolución.

A partir de ese momento, se desarrolla una intolerancia ideológica del régimen en el sector deportivo, que se manifiesta con la persecución, atropello e intervención de la Federaciones Deportivas con el propósito de obligarlas a modificar el Art. 26 de los Estatutos del Comité Olímpico para permitir que un funcionario de gobierno fuese candidato a los cargos de elección en el Comité Ejecutivo del organismo. Hecho este que al poco tiempo hizo posible el asalto al Comité Olímpico y a las Federaciones Deportivas.

Ya con el control del Comité Olímpico y de las Federaciones Deportivas, se procede a desmantelar el proceso de descentralización iniciado con la elección de gobernadores y alcaldes en 1989, con el despojo de las instalaciones deportivas a los gobiernos de oposición regionales Zulia y Táchira, pasando la administración de las mismas al Instituto Nacional de Deporte. El siguiente zarpazo totalitario fue el de la suspensión de los Juegos Nacionales en aquellas entidades gobernadas por sectores de la oposición.

En relación con el deporte universitario, se puso en práctica una política orientada a ir minando la autonomía del sector en lo concerniente a la organización y desarrollo de los Juegos Universitarios (Juvines) por parte de la Federación Deportiva de Educación Superior (Fevedes). En el año 2010, los juegos correspondían a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, y de manera arbitraria les fue arrebatada la sede para otorgársela a la Unefa, militarizando todo lo concerniente al Comité Organizador del evento. Igual modus operandi fue aplicado contra la Universidad de Carabobo sede de los Juvines 2012.

La aprobación de la Ley Orgánica de la Actividad Física y el Deporte permite que se establezcan las bases de la supremacía socialista y revolucionaria en materia deportiva. La modificación del paradigma organizacional permitirá que los Consejos Comunales pasen a ser la base piramidal del deporte y en consecuencia todo el voluntariado oligarca del deporte como son los clubes, ligas y asociaciones serán sustituidas por las Comunas. La base jurídica contenida en la referida Ley, brinda un marco legal que somete al sector deportivo a un régimen autocrático, centralista, antidemocrático y totalitario.  Entre los principios rectores contemplados en el referido texto destacan los siguientes:

-             El dogma, según el cual el Estado Revolucionario debe controlar todos los aspectos de la vida ciudadana. Eliminando de hecho, los derechos a la libre asociación, la autonomía de las organizaciones, la libertad de empresa y la propiedad privada.

-        Acabar con la descentralización del sector. El deporte será centralizado y dirigido únicamente por el “Sistema Nacional de la Actividad Física y Deportiva”.

-        La modificación estructural de la Organización Deportiva Nacional al establecer como Unidad Básica del Sistema a los Comité de Deporte y Recreación de los Consejos Comunales. Lo que va a permitir el control de las asociaciones y Federaciones.

-        Transfieren a los Consejos Comunales la administración directa del servicio público deportivo prestado por los municipios y los estados. Lo que significaría en la práctica la liquidación de los Institutos o Fundaciones que a nivel regional y municipal que son los encargados de dirigir las actividades deportivas.

-    A los organismos privados relacionados con el deporte profesional le establecen una Comisión Nacional contra la mercantilización del deporte y el deportista, con el objetivo final de acabar de una vez por todas con “la perversa práctica capitalista y neo-liberal de la explotación comercial del deporte”.

-        El Programa de Atención Integral al Atleta aprobado será sustituido por la creación de Comisiones Nacionales contra el tabaquismo, alcoholismo, sustancias nocivas, publicidad, alerta a la tecnología excesiva (sic) y el sedentarismo. La protección económica solo será para aquellos identificados y sumisos con el régimen.

-        Se amplía la base electoral de las organizaciones deportivas otorgando el derecho a elegir y ser electo a los atletas activos o retirados, jueces, árbitros, entrenadores. Esta normativa establece una incongruencia jurídica al permitir a los atletas activos ser “Juez y parte” en los organismos deportivos.

Esta situación de regresión institucional busca acabar con la descentralización, con los derechos a la libre asociación, la libertad de empresa, la autonomía de las entidades deportivas y genera una situación de incertidumbre e inseguridad laboral para miles de venezolanos que trabajan como obreros, empleados, entrenadores y jubilados en las diferentes instituciones nacionales, regionales o municipales encargadas de desarrollar las actividades deportivas en todo el territorio nacional.

A manera de síntesis, pudiera decirse que los 23 años del régimen chavista (1999-2022), se han caracterizado por una constante violación de la autonomía de las Federaciones Deportivas y del Comité Olímpico, el encubrimiento de los ilícitos ocurridos con todo lo relacionado con el transporte, alimentación y viáticos de las delegaciones que representan al país en eventos internacionales, la "naturalización express" de atletas extranjeros, la falta de transparencia en el manejo de los cuantiosos recursos económicos del Fondo Nacional del Deporte, la estafa continuada con la solicitud de divisas a Cadivi, el encubrimiento de los ilícitos ocurridos con la construcción de las instalaciones deportivas para los Juegos Nacionales o para eventos internacionales como lo fue el caso del Estadio Iberoamericano de Atletismo en Maracay y el grave y progresivo deterioro, y abandono, en que se encuentra mas del 80% de nuestras instalaciones deportivas, lo cual ha generado el alejamiento de las comunidades y población en general de las mismas, consolidándose además, serias restricciones para el desarrollo del deporte de rendimiento por carecerse de instalaciones adecuadas.

La seguridad social de los trabajadores del sector deportivo obreros, empleados y entrenadores activos y jubilados ha empeorado progresivamente, los contratos colectivos están congelados desde el año 2000, salarios de hambre, no se les reconoce la homologación de las pensiones y jubilaciones, se mantiene cerrada la Escuela de Entrenadores, los seguros HCM que por sus pírricas coberturas, prácticamente los mantienen en condiciones de  "condenados a muerte", los manuales clasificadores de cargos no son aplicados y los pasivos laborales duermen el sueño del burócrata, en la larga espera de su cancelación y salarialmente son discriminados frente a los chulos entrenadores cubanos.

La solicitud irresponsable de sedes de eventos deportivos internacionales con el solo propósito de continuar con la apropiación indebida de los recursos económicos destinados para tal fin; ejemplos de ello lo ocurrido con la Copa América de Futbol, Juegos Bolivarianos de Playa, Iberoamericano de Atletismo, Mundial de Softbol femenino entre otros. La inasistencia a eventos internacionales programados, por incapacidad gerencial que pretenden esconderlas con señalamientos contra el imperio norteamericano y la guerra económica. La entrega de divisas a la dictadura cubana a través de leoninos convenios de contratación de “entrenadores” y los juegos del “Alba”. La permanente suspensión de los Juegos Nacionales. En el marco de este trágico y perverso cuadro, destaca la perdida de nuestra hegemonía deportiva en los Juegos Deportivos Bolivarianos frente a Colombia a partir del 2013 y la reciente agresión a los periodistas deportivos Irving Guanipa y Julio Barazarte, ordenada por el Ministro del Deporte, por el simple hecho de no gustarle las preguntas que hacían. 

Esta situación de regresión institucional solo busca imponer un régimen totalitario que acabe con la descentralización, con los derechos a la libre asociación, la libertad de empresa, la Libertad de Expresión,  la autonomía de las entidades deportivas y genera una situación de incertidumbre e inseguridad laboral para miles de venezolanos que trabajan como obreros, empleados, entrenadores activos y jubilados en las diferentes instituciones nacionales, regionales o municipales encargadas de desarrollar las actividades deportivas en todo el territorio nacional.

En fin, el tiempo presente es duro y difícil. Nada que celebrar en este nuevo aniversario del Día Nacional del Deporte, y sí, mucho porque luchar.











EL “TAITA” MALDONADO

Jesús Elorza

El personal del Ministerio del Deporte, no entendían por qué a su jefe lo llamaban ahora “El nuevo Taita”. Muchos especulaban que ese nombre obedecía al carácter paternal del funcionario otros pensaban que era por el desconocimiento que él tenía sobre la materia deportiva ya que era graduado en Contaduría Pública y ni siquiera había jugado metras en su infancia. Para salir de dudas, el personal decidió consultar a un historiador que trabajaba en una de las oficinas para que los sacara de dudas sobre el origen del término.

Comenzó su explicación señalando que todos ustedes deben haber oído hablar de Juan Vicente Gómez, un dictador, político y militar venezolano que gobernó de manera autoritaria su país desde 1908 hasta su muerte en 1935. Los afectos o sumisos a su régimen lo llamaban el Benemérito o El Taita para identificarlo como el padre de todos ellos. Una de sus expresiones más recordada es “Chito”.  Esta célebre exclamación de Gómez, típica de los Andes representaba una orden, un mandato para hacer silencio, para callar en la escena política y manejo despótico del poder en Venezuela. El «taita» Gómez exigía sumisión, acatamiento sin discusión.

-¿Y qué relación tiene con nuestro ministro? Preguntaron todos.

Bueno, continuo el historiador, creo que la relación viene por lo ocurrido en la rueda de prensa que se realizó el pasado jueves 16 en el “Salón Morochito Rodríguez” del Instituto Nacional de Deporte donde se trató el tema de los próximos Juegos Deportivos Bolivarianos a celebrarse en Valledupar Colombia a finales de este mes. En ese acto, el ministro ordenó sacar del recinto al periodista deportivo Irvin Guanipa por considerar que su pregunta ofendía al gobierno…

¿Y qué fue lo que preguntó?

Bueno, que como se iba a cubrir la información de los juegos...

¡¡¡y eso motivo a que lo sacaran del salón!!!

Si, el Taita hizo honor al origen de su sobrenombre y al igual que el dictador Juan Vicente Gómez, le dijo “Chito” al periodista y les ordenó a los esbirros guardaespaldas que lo sacaran.

Otro periodista, Julio Barazarte se solidarizó con su compañero y al preguntar sobre cuál era el pronóstico del ministerio con relación a los juegos, también le dijeron “Chito” y lo sacaron de la reunión.

El Nuevo Taita, con su arrogante y dictatorial poder le ordenó a uno de sus asistentes que le pasara las preguntas que previamente habían escrito en su despacho a los comunicadores identificados con el régimen para que las formularan como en efecto lo hicieron sin vergüenza alguna. Quedó en el aire una sensación de mordaza o de censura por parte del ministro contra todo aquel que preguntara sobre los hechos que rodean la crisis deportiva. Pretende, el Benemérito socialista del siglo XXI, ocultar los problemas del deporte nacional con su “Chito” dictatorial e imponer un régimen de Libertad de Expresión limitada solo a lo que favorezca al régimen, dejando en claro que la crítica u opiniones en contrario serán reprimidas y silenciadas.


domingo, 12 de junio de 2022

 








CAPITALISMO SALVAJE BOLIVARIANO

Jesús Elorza

A los militantes de base del Psuv, les costaba mucho entender las políticas económicas del camarada Nicolás. Era difícil de tragar, como después de tantos años diciéndole al mundo entero que el capitalismo no regresaría jamás a nuestra patria y que el dólar era el representante económico del imperialismo norteamericano, ahora nos conseguimos que es, por decirlo de alguna manera, el signo monetario de nuestra revolución socialista siglo XXI.

También, resultan relevantes en la economía impulsada por el camarada, la entrega de nuestras riquezas minerales a consorcios extranjeros. Chinos y rusos compran o se llevan a precios regalados nuestro oro, diamantes, petróleo y cualquier vaina de valor que exista en nuestro subsuelo y todo esto no tiene nada que ver con las tesis del marxismo-leninismo que nos vienen inculcando desde 1999. La agresión imperialista, ahora es el gran negocio. Dólar o muerte es la nueva consigna.

Este modelo económico, sin lugar a dudas, podríamos calificarlo como “Capitalismo Salvaje Bolivariano” en donde resaltan los valores del régimen, entregando a los consorcios privados de enchufados la explotación de nuestras riquezas y la importación libre de impuestos de todo tipo de productos. 

En este Festín de Baltazar, se impone la tesis del lucro, mientras que en el otro extremo, la pobreza se extiende exponencialmente entre la población y el sector laboral es golpeado con salarios de hambre y la congelación, por no decir eliminación, de sus contratos colectivos. Para reducir al máximo las protestas de los trabajadores criminalizan las manifestaciones y aplicamos la censura comunicacional.

Quizás lo más relevante de este modelo de capitalismo salvaje bolivariano, es la forma como se expresa a nivel de la población, en lo relativo a la privatización de los servicios públicos. Suena contradictorio “servicio público-privado” pero eso es lo que hay:

- Agua: su suministro, a pesar de pagar las altas facturas a Hidrocentro, está totalmente afectado, los cortes se prolongan por varios días semanalmente, lo que ha obligado a los ciudadanos a comprar el líquido vital en camiones cisternas, a un valor entre 20 y 40 dólares el servicio o asumir a grandes costos la construcción de pozos.

-Electricidad: a pesar de cancelar las facturas a Corpoelec o mejor dicho “Cortoelec”, todos los días hay cortes de la energía eléctrica y cuando se quema un bombillo de la calle o se daña un transformador deben ser comprados por los habitantes del sector.

-Salud: el cuadro de terror que se presenta al acudir a un hospital se manifiesta en la lista de insumos que el paciente debe llevar para poder ser atendido. El personal reclama a diario la total falta de insumos médico-asistenciales para trabajar y los salarios de hambre a los cuales están sometidos.

-Basura: el pago de los impuestos municipales no se traduce en el servicio de recolección de los desechos. Por el contrario, hay que pagar aparte la recolección o dejarla tirada en la calle.

-Gas: la empresa que lo suministra es del Estado, pero el pésimo servicio y las largas colas, obligan a comprar las bombonas a empresas privadas o a intermediarios de las empresas estadales…¡¡¡pero en dólares!!!

-Alimentos: la exoneración de impuestos para la transportación de alimentos y pagos de aduanas ha provocado que los grandes capitales de enchufados al régimen, al no poder invertir por las sanciones económicas, han dirigido sus riquezas al establecimiento de Bodegones donde se consigue de todo…¡¡¡pero en dólares!!! El mecanismo del capitalismo salvaje bolivariano es sencillo: No pago impuestos y vendo al precio que me da la gana.

-Gasolina: no hay mucho que explicar. Pasamos de subsidiada a dolarizada de un solo coñazo y ahora le toca al diésel lo que traerá como consecuencia el aumento en los pasajes, en el transporte de mercancías y la elevación de los precios de todos los insumos.

En fin, el modelo económico de este régimen, Capitalismo Salvaje Bolivariano, busca implementar una mezcla de economía de mercado con un régimen totalitario. En la distorsión de esa alocada propuesta, el sector privado solo estará representado por los enchufados del régimen y el papel del estado es exonerarlos de toda la carga impositiva para que sus ganancias sean las mejores del mundo. Pero, a su vez mantiene la carga de impuestos a toda la población y promueve la privatización de los servicios públicos que, sumado a los salarios de hambre de todos los trabajadores, solo está contribuyendo a la desigualdad social. Los ricos enchufados son cada vez más ricos y los pobres se vuelven cada vez más pobres.