¿Transición o retroceso?
Jesús Elorza
En el escenario político
derivado de la captura de Nicolás Maduro, se observa que, la
"transición" se convierte en una especie de protectorado
administrativo bajo el mando de Washington y la ejecución de la estructura
madurista remanente, plantea un dilema existencial para las fuerzas
democráticas.
Al excluir al Prtesidente
Electo el 28 de julio de 2024 Edmundo González Urrutia y a María
Corina Machado y suspender la vigencia de los plazos constitucionales (los
90 días del artículo 233) para la presidencia interina, el país entra en una
zona de orfandad institucional.
En este contexto de
exclusión, el papel de la sociedad civil, los partidos y los trabajadores debe
mutar de la "participación" a la "resistencia y auditoría cívica”.
Cuando las instituciones formales son cooptadas por una fuerza extranjera y un
régimen usurpador, la sociedad civil se convierte en la única fuente de legitimidad
interna. Sus acciones deberían estar orientadas a:
- Mantener viva la memoria del 28J. Si
el gobierno de Trump y Delcy Rodríguez ignoran las actas y la voluntad
popular, las ONG deben seguir proyectando esos resultados ante la ONU, la
OEA y la UE, recordándole al mundo que la "paz" de Trump es una
paz sin democracia.
- Auditoría de Recursos:
Frente a una administración petrolera "absoluta" por parte de
EE. UU., las organizaciones de transparencia deben denunciar el saqueo o
la falta de rendición de cuentas, apelando a la soberanía nacional sobre
los recursos.
Al ser ignorados por el
nuevo eje Trump-Rodríguez, los partidos de la Plataforma Unitaria Democratica (PUD)
enfrentan el riesgo de la irrelevancia. Sus acciones deberían centrarse en:
- Ratificar a Edmundo González como el Presidente
Electo en el exilio o en la clandestinidad, creando un contraste ético
frente a la "Presidencia Designada" de Delcy.
- Exigir sin descanso el cumplimiento
de los 90 días constitucionales para convocar a elecciones. Señalando
que el gobierno actual es una "junta de facto",
En una economía donde el
petróleo pasa a manos extranjeras y la burocracia sigue en manos del madurismo,
los trabajadores son el único factor que puede encarecer la operatividad del
acuerdo:
- Resistencia en el Sector Público:
Los trabajadores no deben convalidar órdenes que violen el ordenamiento
legal. Exigir la libertad de los presos políticos.
- Articular un discurso de defensa del
patrimonio nacional frente a la entrega del petróleo a cambio de la
supervivencia de la cúpula madurista.
Estamos en presencia de
un choque entre ¿Protectorado o República?
En el primero, se ve claramente
que la autoridad de gobierno es administrada por los Estados Unidos contrario
al modelo republicano donde la autoridad es representativa de la soberanía
popular, Igual, situación podemos distinguir con el control de los recursos que
pasan de la Propiedad del Estado al control directo norteamericano. En lo
referente a los plazos para la transición podemos ver el choque de ambas
concepciones: En el modelo de protectorado el tiempo es indefinido y en el
modelo de república se establece un periodo constitucional de 90 días.
La paradoja de la
Libertad
Resulta irónico que la
"libertad" se plantee mediante la captura de un dictador para ser
sustituido por su mano derecha, bajo la tutela de un país que históricamente ha
criticado el intervencionismo cuando no le favorece. El mayor riesgo aquí es que la estabilidad
económica (petróleo) se compre al precio de la dignidad política venezolana. Este escenario deja a la
oposición en una posición de "Tercera Vía": ni con el régimen que
queda, ni con la intervención que los ignora.
En este contexto de
"protectorado petrolero" que se ha configurado en los primeros días
de enero de 2026, la comunidad
internacional se encuentra ante un dilema histórico: aceptar el hecho
consumado de la fuerza norteamericana o defender los principios de
soberanía popular que el propio Trump está ignorando al pactar con el madurismo
residual.
La Unión Europea se
niega a: Reconocer a Delcy
Rodríguez como "Presidenta de Transición", exigiendo que cualquier
autoridad transitoria deba emanar de un acuerdo nacional con la oposición
ganadora del 28J. A permitir el acceso de este nuevo protectorado a sistemas
financieros europeos o fondos de reconstrucción si no se garantiza un
cronograma electoral de 90 días y la libertad de los presos políticos.
El
foro de la ONU puede emitir resoluciones que declaren el gobierno de
transición como ilegal. El hecho de que Maduro esté preso en EE. UU. no
anula la cadena de mando. La Corte Penal Internacional (CPI) puede seguir
emitiendo órdenes de captura contra otros miembros de la estructura que hoy
Trump pretende mantener en el poder (incluyendo figuras clave del madurismo).
Esto serviría para recordar a Washington que no puede haber "paz"
pactando con presuntos criminales de lesa humanidad.
La tragedia actual es que
Venezuela parece haber pasado de un conflicto entre "dictadura y
democracia" a uno de "imperialismo vs. soberanía", donde
el gran perdedor es el voto ciudadano.
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