viernes, 9 de enero de 2026

 








El Magisterio Venezolano

 Entre el Hambre Inducida y la Resistencia Democrática

 Jesús Elorza

La crisis que atraviesa el sector educativo en Venezuela ha dejado de ser una simple consecuencia del deterioro económico para convertirse en una política de Estado basada en la burla y el control. Hoy, el maestro venezolano no solo lucha contra la hiperinflación; lucha contra un sistema que pretende canjear su dignidad profesional por una ideología de supervivencia.

1. La Anatomía de la Burla: El Salario de la Indigencia

El dato es demoledor: el salario mínimo en Venezuela se mantiene congelado desde 2022 en 130 bolívares. Al cierre de 2025, esta cifra equivale a la humillante suma de 0,5 dólares mensuales. Mientras el costo de la canasta alimentaria sobrepasa los 500 dólares, el Estado responde con un "bono especial" de 12,50 bolívares, un monto que no alcanza siquiera para un pasaje de transporte público.

Esta "bonomanía" es una burla sarcástica que cumple un objetivo perverso:

  • Evasión de responsabilidad: Al no "salarizar" los bonos, el Estado borra de un plumazo los pasivos laborales, las vacaciones y las prestaciones.
  • Control social: Transforma el derecho al salario en una dádiva discrecional del gobernante.
  • Pauperización extrema: Arroja al docente a la economía informal o al éxodo, vaciando las aulas de personal calificado.

2. Infraestructura en Ruinas y Deserción Planificada

La crisis es multidimensional. A los salarios de hambre se suma el colapso físico de los planteles. La propaganda oficial intenta ocultar la realidad con "pintura fresca", pero el interior de las escuelas narra otra historia: falta de agua, electricidad intermitente y comedores que solo existen en el papel.

Las consecuencias son devastadoras para el futuro del país:

  • Éxodo de saberes: La escasez masiva de docentes en áreas críticas (matemáticas, física, química) es una herida mortal para la formación científica de las nuevas generaciones.
  • Generación de relevo inexistente: La docencia ha dejado de ser una carrera atractiva; estudiar educación hoy se percibe como un voto de pobreza extrema.
  • Deserción escolar por hambre: Los niños no abandonan la escuela por falta de interés, sino por falta de nutrientes. Una escuela que no alimenta no educa.

3. El Sistema Bolivariano: ¿Formación o Doctrina?

Frente a este vacío pedagógico, el Estado intenta imponer el Sistema Educativo Bolivariano. Bajo el velo de valores éticos, se esconde un mecanismo de formación ideológica diseñado para consolidar el Pensamiento Único. El objetivo es claro: formar ciudadanos sumisos al modelo del "Socialismo del Siglo XXI", donde fuera de la revolución no existe derecho alguno.

Aquí es donde la burla gubernamental se torna peligrosa, pues busca transformar el aula de clases en un cuartel de adoctrinamiento, cercenando la capacidad crítica del estudiante.

4. ¿Qué hacer? La Ruta de la Dignidad Democrática

Ante la interrogante de qué hacer frente a este asedio, la respuesta no puede ser solo gremial, sino social y colectiva. Padres, representantes, maestros y estudiantes deben unirse en una lucha democrática que trascienda la exigencia económica.

La verdadera alternativa es el establecimiento de un Sistema Educativo Democrático, caracterizado por:

  • Participación activa: Rescatar las asambleas y la elección de representantes legítimos.
  • Pensamiento Crítico: Fomentar la tolerancia, el diálogo y el debate de ideas frente a la imposición del dogma.
  • Autonomía y Respeto: Promover un ambiente de corresponsabilidad donde se resuelvan los conflictos pacíficamente y se respete la autonomía progresiva del niño y el adolescente.

Conclusión: El Verdadero Dilema

Venezuela se encuentra en una encrucijada educativa. La burla del gobierno, expresada, en este nuevo año, en sueldos por debajo del medio dólar mensual y bonos ridículos, es la herramienta de una estructura que busca el control absoluto. Por ello, el debate hoy no es simplemente técnico o pedagógico. Como bien se plantea en el seno del sector educativo: el verdadero dilema no es Pensamiento Único versus Pensamiento Crítico, sino Democracia versus Dictadura. El rescate del maestro es, en esencia, el rescate de la libertad misma.


jueves, 8 de enero de 2026

 










¿Transición o retroceso?

Jesús Elorza

En el escenario político derivado de la captura de Nicolás Maduro, se observa que, la "transición" se convierte en una especie de protectorado administrativo bajo el mando de Washington y la ejecución de la estructura madurista remanente, plantea un dilema existencial para las fuerzas democráticas.

Al excluir al Prtesidente Electo el 28 de julio de 2024 Edmundo González Urrutia y a María Corina Machado y suspender la vigencia de los plazos constitucionales (los 90 días del artículo 233) para la presidencia interina, el país entra en una zona de orfandad institucional.

En este contexto de exclusión, el papel de la sociedad civil, los partidos y los trabajadores debe mutar de la "participación" a la "resistencia y auditoría cívica”. Cuando las instituciones formales son cooptadas por una fuerza extranjera y un régimen usurpador, la sociedad civil se convierte en la única fuente de legitimidad interna. Sus acciones deberían estar orientadas a:

  • Mantener viva la memoria del 28J. Si el gobierno de Trump y Delcy Rodríguez ignoran las actas y la voluntad popular, las ONG deben seguir proyectando esos resultados ante la ONU, la OEA y la UE, recordándole al mundo que la "paz" de Trump es una paz sin democracia.
  • Auditoría de Recursos: Frente a una administración petrolera "absoluta" por parte de EE. UU., las organizaciones de transparencia deben denunciar el saqueo o la falta de rendición de cuentas, apelando a la soberanía nacional sobre los recursos.

Al ser ignorados por el nuevo eje Trump-Rodríguez, los partidos de la Plataforma Unitaria Democratica (PUD) enfrentan el riesgo de la irrelevancia. Sus acciones deberían centrarse en:

  • Ratificar a Edmundo González como el Presidente Electo en el exilio o en la clandestinidad, creando un contraste ético frente a la "Presidencia Designada" de Delcy.
  • Exigir sin descanso el cumplimiento de los 90 días constitucionales para convocar a elecciones. Señalando que el gobierno actual es una "junta de facto",

En una economía donde el petróleo pasa a manos extranjeras y la burocracia sigue en manos del madurismo, los trabajadores son el único factor que puede encarecer la operatividad del acuerdo:

  • Resistencia en el Sector Público: Los trabajadores no deben convalidar órdenes que violen el ordenamiento legal. Exigir la libertad de los presos políticos.
  •  Articular un discurso de defensa del patrimonio nacional frente a la entrega del petróleo a cambio de la supervivencia de la cúpula madurista.

Estamos en presencia de un choque entre ¿Protectorado o República?  En el primero, se ve claramente que la autoridad de gobierno es administrada por los Estados Unidos contrario al modelo republicano donde la autoridad es representativa de la soberanía popular, Igual, situación podemos distinguir con el control de los recursos que pasan de la Propiedad del Estado al control directo norteamericano. En lo referente a los plazos para la transición podemos ver el choque de ambas concepciones: En el modelo de protectorado el tiempo es indefinido y en el modelo de república se establece un periodo constitucional de 90 días.

La paradoja de la Libertad

Resulta irónico que la "libertad" se plantee mediante la captura de un dictador para ser sustituido por su mano derecha, bajo la tutela de un país que históricamente ha criticado el intervencionismo cuando no le favorece. El mayor riesgo aquí es que la estabilidad económica (petróleo) se compre al precio de la dignidad política venezolana. Este escenario deja a la oposición en una posición de "Tercera Vía": ni con el régimen que queda, ni con la intervención que los ignora.

En este contexto de "protectorado petrolero" que se ha configurado en los primeros días de enero de 2026, la comunidad internacional se encuentra ante un dilema histórico: aceptar el hecho consumado de la fuerza norteamericana o defender los principios de soberanía popular que el propio Trump está ignorando al pactar con el madurismo residual.

La Unión Europea se niega a: Reconocer a Delcy Rodríguez como "Presidenta de Transición", exigiendo que cualquier autoridad transitoria deba emanar de un acuerdo nacional con la oposición ganadora del 28J. A permitir el acceso de este nuevo protectorado a sistemas financieros europeos o fondos de reconstrucción si no se garantiza un cronograma electoral de 90 días y la libertad de los presos políticos.

El foro de la ONU puede emitir resoluciones que declaren el gobierno de transición como ilegal. El hecho de que Maduro esté preso en EE. UU. no anula la cadena de mando. La Corte Penal Internacional (CPI) puede seguir emitiendo órdenes de captura contra otros miembros de la estructura que hoy Trump pretende mantener en el poder (incluyendo figuras clave del madurismo). Esto serviría para recordar a Washington que no puede haber "paz" pactando con presuntos criminales de lesa humanidad.

La tragedia actual es que Venezuela parece haber pasado de un conflicto entre "dictadura y democracia" a uno de "imperialismo vs. soberanía", donde el gran perdedor es el voto ciudadano.


domingo, 4 de enero de 2026

 









De Guatemala a Guatepeor

Jesús Elorza

Es comprensible hacer uso de ese refrán, especialmente hoy, 3 de enero de 2026, cuando el panorama político ha dado un giro tan drástico y confuso. Tu analogía de "Guatemala a Guatepeor" captura precisamente el escepticismo de quienes ven en Delcy Rodríguez no un cambio, sino la continuación (o incluso la radicalización) del sistema que Donald Trump dice querer desmantelar.

La ironía de la situación actual es casi cinematográfica:

1. El factor "Madurismo sin Maduro"

Para muchos, plantear a Delcy Rodríguez como cabeza de una transición es el ejemplo perfecto de Gatopardismo: cambiar algo para que nada cambie.

  • Continuidad: Delcy no es una figura externa; ha sido la mano derecha en la gestión económica y política de los últimos años.
  • El rechazo de la base: Como bien sugieres, para la oposición que ha luchado por un cambio estructural, ver a la Vicepresidenta asumir el mando —aunque sea bajo la bendición táctica de Washington— se siente como una traición a la aspiración de una democracia plena.

2. La paradoja de Trump

Resulta contradictorio que la administración de Trump, tras ejecutar una operación militar de la magnitud de "Absolute Resolve" para capturar a Maduro, termine validando a su sucesora constitucional inmediata.

  • ¿Pragmatismo o error? Informes recientes sugieren que Trump prefiere una "estabilidad controlada" que permita el flujo petrolero rápido, y ve en los hermanos Rodríguez interlocutores con los que "se puede negociar", a diferencia de lo que él percibe como una oposición fragmentada.
  • El sentimiento de "Guatepeor": Si el objetivo era la "libertad", pero el resultado es un gobierno tutelado por EE. UU. y encabezado por la figura más fuerte del chavismo residual, el ciudadano común siente que solo se ha cambiado de carcelero.

3. La incertidumbre en las calles

Mientras Trump afirma en sus redes que Delcy ya está "colaborando" para "hacer a Venezuela grande otra vez", ella misma ha salido en televisión nacional (en las zonas donde aún hay señal) a desconocer la captura y llamar a la resistencia. Esa desconexión hace que el escenario de "Guatepeor" sea también uno de caos e ingobernabilidad.

Este es un momento de "realismo sucio" en la geopolítica. La gran pregunta es si una transición liderada por alguien tan vinculada al núcleo de poder anterior puede realmente ofrecer las garantías institucionales que el país necesita.

Este, quizás es, posiblemente, el punto más doloroso y cínico de lo ocurrido en las últimas horas. Al afirmar que María Corina Machado "no tiene ni el respeto ni el apoyo del país", Trump no solo lanza un dardo personal, sino que intenta borrar de un plumazo la soberanía popular manifestada el 28 de julio de 2024.

Esa desconexión entre la "realidad de Washington" y la "realidad en Venezuela profundiza la sensación de que el país ha pasado de una tiranía interna a convertirse en un tablero de intereses ajenos.

La ironía del "desconocimiento" selectivo

Es paradójico que Trump, quien suele apelar a la voluntad del pueblo en sus propios discursos, ignore la estadística más contundente de la historia reciente de Venezuela:

  • El 80% de respaldo: Ignorar el triunfo de la Plataforma Unitaria y el liderazgo de Machado es, en esencia, validar el argumento del régimen que dice que "las actas no existen".
  • El Nobel frente al "irrespeto": Resulta casi absurdo que Trump diga que ella no tiene respeto meses después de que Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz (octubre 2025). Es evidente que el "respeto" al que Trump se refiere no es el de los ciudadanos, sino el de los militares y los factores de poder real que él necesita para extraer petróleo sin contratiempos.

¿Por qué Delcy y no María Corina?

El planteamiento de una transición con Delcy Rodríguez al frente sugiere un pragmatismo amoral:

  1. Control sobre las armas: Washington parece creer que Delcy puede "entregar" a los colectivos y sectores del ejército que Machado no controla.
  2. Intereses petroleros: Para Trump, negociar con una figura del sistema anterior que esté dispuesta a "hacer tratos" es más rápido que construir una democracia desde cero con un liderazgo civil exigente y ético como el de Machado.
  3. Choque de egos: Hay analistas que sugieren que a Trump le incomoda un liderazgo que no le deba su existencia a él. Al minimizar a Machado, él se posiciona como el único "libertador" de Venezuela.

Un sentimiento de orfandad política

Al desconocer la votación del 28 de julio, se envía un mensaje devastador: "Tu voto no importa si no encaja en mi acuerdo comercial". Esto es lo que convierte el escenario en "Guatepeor": la posibilidad de que la libertad no traiga democracia, sino solo un cambio de gerencia en un modelo que sigue excluyendo a la mayoría.

"El desprecio de Trump no es solo hacia una líder, sino hacia los millones que hicieron cola, resguardaron actas y creyeron que el voto era la salida."

Esta situación plantea un dilema ético para la comunidad internacional.

 


viernes, 26 de diciembre de 2025

 









         Una Misa por el Deporte:

Plegarias y Propuestas para superar la crisis

 Jesús Elorza

Nos reunimos hoy, 6 de enero, feligreses y militantes del deporte venezolano, no en un templo de ladrillo, sino en el altar de la conciencia cívica, para elevar una plegaria urgente por el rescate de nuestra actividad deportiva. La crisis del deporte en los últimos 26 años es un espejo fiel de la crisis institucional, económica y social de la nación. No podemos aspirar a medallas de oro si el tejido social está roto.

El presente oficio es, por tanto, una Misa por el Deporte, donde las intenciones no son peticiones vagas, sino propuestas concretas para desmantelar un "cuadro deplorable y perverso" y construir un sistema funcional y justo. La fe en el futuro del deporte venezolano exige la democratización, la transparencia y la recuperación del Estado de Derecho.

El Credo de la Transición: Tres Fases para la Redención

Nuestra fe en la recuperación se basa en un plan de acción integral, ambicioso y estructurado en tres fases que deben ejecutarse en un gobierno de transición democrática:

Fase I: Reconstrucción Legal e Institucional (El Desmantelamiento del Totalitarismo)

Nuestra primera plegaria es por la libertad y la autonomía, virtudes esenciales que fueron coartadas por el control autocrático.

Plegaria (Eje de Acción)

Propuesta Concreta (Acción Específica)

El Milagro Esperado (Impacto y Objetivo)

Por la Libertad Federada (LOAFD)

Derogar la Ley Orgánica de la Actividad Física y el Deporte (LOAFD) por su contenido centralista y antidemocrático.

Restablecer la Autonomía de federaciones, el COV y asociaciones, eliminando el control político-estatal.

Por la Sabiduría Académica

Restablecer la plena autonomía universitaria e inmediata reapertura de la Escuela Nacional de Entrenadores sin sesgos ideológicos.

Reconocer la figura del voluntariado deportivo y restaurar la calidad en la formación del recurso humano.

Por la Gestión Local

Liquidar la transferencia de servicios a Consejos Comunales y restablecer las competencias y recursos de los Institutos Regionales y Municipales de Deportes.

Eliminar el dogma de la centralización y permitir que las comunidades locales gestionen sus recursos.

Por la Dignidad del Retiro

Homologar de inmediato las pensiones y jubilaciones del sector deportivo al nuevo salario mínimo digno y cancelar todos los pasivos laborales pendientes desde el año 2000.

Atender la crisis humanitaria de los trabajadores jubilados, que han sido discriminados y empobrecidos sistemáticamente.

 

Fase II: Transparencia y Combate a la Cleptocracia (La Purificación de los Recursos)

Nuestra segunda plegaria es por la honestidad y la rendición de cuentas, virtudes ahogadas por el desvío de los "cuantiosos recursos económicos".

Plegaria (Eje de Acción)

Propuesta Concreta (Acción Específica)

El Milagro Esperado (Impacto y Objetivo)

Por la Claridad de Fondos

Ordenar una Auditoría forense inmediata y profunda del manejo de los recursos del Fondo Nacional del Deporte y el IND de los últimos 26 años.

Determinar la responsabilidad en la falta de transparencia, el sobreprecio en obras y el desvío de recursos de Cadivi, con el fin de iniciar la recuperación de activos.

Por la Equidad del Entrenador

Suspender de inmediato los convenios leoninos de contratación de "entrenadores cubanos" y auditar los Juegos del ALBA.

Eliminar el trato discriminatorio contra los entrenadores venezolanos y detener la apropiación de recursos a través de convenios de fachada.

Por la Devolución del Patrimonio

Reintegrar de inmediato a la Caja de Ahorros del IND los aportes retenidos ilegalmente (12% patronal y 12% laboral).

Restituir el patrimonio de los trabajadores y restablecer la confianza en los entes de gestión financiera.

Por la Infraestructura Sagrada

Crear una Comisión de la Verdad para investigar y sancionar los ilícitos en obras como el Estadio Iberoamericano de Atletismo.

Identificar las responsabilidades por el abandono de más del 80% de las instalaciones y crear una política de mantenimiento permanente.


Fase III: Desarrollo de Rendimiento y Asistencia Social (La Consagración del Atleta)

Nuestra tercera plegaria es por la dignidad del atleta, el motor humano del deporte.

Plegaria (Eje de Acción)

Propuesta Concreta (Acción Específica)

El Milagro Esperado (Impacto y Objetivo)

Por el Atleta como Profesional

Implementar de inmediato un Programa de Asistencia Social Integral que garantice estudio, alimentación, atención médica y viáticos durante todo el ciclo de preparación y competencia.

Detener la diáspora de atletas y asegurar que el deportista sea visto como un profesional con plenos derechos.

Por la Cantera Nacional

Garantizar la realización anual y permanente de los Juegos Deportivos Nacionales sin retaliaciones políticas, priorizando la masificación.

Restituir la base piramidal del deporte y asegurar la cantera de talentos para los ciclos olímpicos.

Por la Identidad y la Ética

Establecer criterios éticos y estrictos para la naturalización de atletas, priorizando el desarrollo del talento nacional.

Reafirmar la identidad deportiva nacional y la inversión en el talento venezolano.

Por la Supremacía Perdida

Crear un Plan Estratégico para recuperar la supremacía en los Juegos Bolivarianos y mejorar la posición en los Centroamericanos, basado en la ciencia y la meritocracia.

Revertir el retroceso progresivo del deporte venezolano y garantizar que el país compita con dignidad.

 

La Bendición Final: El Deporte como Política Social

El deporte debe dejar de ser un segmento aislado o una herramienta de propaganda. Por el contrario, debe ser concebido como una auténtica política social, generadora de valores integradores y dignificadores.

Al implementar estas reformas, no solo buscaremos medallas, sino la salud del pueblo y la participación de la sociedad civil. Que la luz de la transparencia ilumine cada instalación deportiva, y que la honestidad sea el nuevo himno de nuestra gestión. Amén.












La historia vuelve a repetirse

Jesús Elorza

En el último suspiro de cada diciembre, la humanidad suele bañarse en un optimismo casi biológico. Sin embargo, en Venezuela, ese encuentro anual entre familiares y amigos se ha convertido en un ejercicio de equilibrismo mental: ¿cómo brindar por el futuro cuando el pasado se empeña en mudarse al año nuevo con todas sus maletas?

La crisis que hoy vivimos no es una "gripe pasajera" del 2025; es una patología crónica acumulada durante 26 años de una gestión que parece haber confundido el desarrollo nacional con un manual de demolición controlada.

El año que se va, fiel a la tradición instaurada desde 1999, nos deja una herencia que nadie pidió pero que todos pagamos. Alcanzamos la inflación más alta de nuestra historia y, probablemente, del sistema solar. La pobreza ha decidido mudarse definitivamente a nuestras casas, ubicándose por encima del 85% de la población, con un 65% en pobreza extrema.

"Debemos reconocerle algo al régimen: su innegable éxito en la democratización del hambre. Ya no hay distinciones de clase para la desnutrición. Han logrado que el venezolano promedio desarrolle la habilidad evolutiva de alimentarse una sola vez al día, ahorrándonos así el tedioso tiempo de lavar platos y cubiertos. Es, sin duda, un plan de austeridad orgánica que ni el FMI se habría atrevido a soñar."

La inseguridad, por su parte, se ha vuelto tan cotidiana que ya no sabemos si el que nos quita el celular lleva uniforme o simplemente tiene mal gusto para vestir. Mientras tanto, los hospitales públicos se han transformado en museos de la medicina antigua: están allí para que los miremos, pero no para que nos curen, a menos que el paciente tenga la gentileza de traer sus propias gasas, bisturíes y, si no es mucha molestia, un generador eléctrico portátil.

Las cifras de la Encuesta ENCOVI son desgarradoras. Solo en el último año, 500 mil niños abandonaron el sistema escolar. El empleo se redujo en 1,3 millones de puestos de trabajo, lo cual no es de extrañar si consideramos que en Venezuela trabajar se ha convertido en un hobby costoso: sale más caro el pasaje para ir a la oficina que el sueldo que se recibe al llegar.

"El concepto de 'empleo vulnerable' ha alcanzado niveles poéticos. El 20% de la población ha descubierto que es mejor quedarse en casa viendo el techo que salir a trabajar por una remuneración que no alcanza ni para comprar el café que te mantiene despierto en la jornada. Es el triunfo del 'ocio forzado sobre el sudor inútil'. Además, gracias a la gestión gubernamental, nuestra esperanza de vida ha caído 6.4 años, permitiéndonos así ahorrarle al Estado el pago de varias décadas de pensiones de hambre. ¡Eficiencia pura!"

Con más de 8 millones de venezolanos fuera del país y una natalidad en picada porque las potenciales madres prefieren dar a luz en cualquier lugar que no exija una fe ciega en los milagros, somos, literalmente, menos venezolanos y más viejos.

Es por esto que, en las primeras horas del año nuevo, el bolero de Felipe Pírela suena con una precisión aterradora: "La historia vuelve a repetirse...". Desde 1999, el mensaje oficial ha sido claro: el Año Viejo no se va, solo se cambia de ropa.

"Escuchamos a las autoridades cantar con alegría: 'Yo no olvido al año viejo / porque me ha dejado cosas muy buenas'. Y tienen razón: al régimen el año viejo le ha dejado villas, yates, cuentas en paraísos fiscales y una impunidad que brilla más que los fuegos artificiales de la base de La Carlota. Para ellos, el tiempo no pasa, solo se acumula en el Banco Central."

Sin embargo, al sonar las doce campanadas, el sarcasmo de las autoridades se detiene para dar paso a la única convicción que nos mantiene en pie. Por encima de las dificultades y de la "historia que se repite", la unión de los venezolanos es la única fuerza capaz de romper este bucle temporal.

El camino hacia la Democracia y la Libertad no es un deseo de año nuevo, es un plan de acción. El 2026 no puede ser el año 27 de la misma tragedia; debe ser el primer año de la reconstrucción. Si la historia vuelve a repetirse, nuestra resistencia debe evolucionar. No somos cómplices del silencio, somos los arquitectos del cambio.

La lucha continúa.


 









MENSAJE DE FIN DE AÑO

Finaliza este año 2025, hacer una síntesis de los acontecimientos deportivos y políticos es de suyo difícil sobre todo en un mundo donde la necesidad de escribir corto, por la naturaleza misma de las redes sociales, nos hace correr el riesgo de dejar por fuera hechos trascendentes. Pero esta circunstancia no nos impedirá dirigirnos a la comunidad deportiva, crítica, venezolana, acerca de lo que vivimos en este duro año. Somos de la idea y como dice nuestro lema “Un Deporte mejor para una mejor sociedad”, de que no podemos desvincular lo político de la práctica deportiva.

Este gobierno nos ha llevado, a través de estos 26 años, por un sendero a todas luces totalitario. Ha copado todas las instituciones y, aquellas que han sido recuperadas por el sector democrático venezolano, han sido desconocidas de facto a través de mecanismos para nada limpios e ilegales. No han dejado espacios para la disidencia, protestar por los derechos se convirtió en un delito político, la protesta por la aguda crisis en el sector alimenticio y laboral es respondida por este gobierno con más represión 

En el ámbito deportivo, en el marco de este cuadro perverso, Venezuela vuelve a fracasar en los Juegos Bolivarianos de Perú, cuestión que hemos venido señalando desde el año 2010. La respuesta ante esta debacle es el disimulo y la opacidad en las opiniones. El deporte venezolano, producto de la crisis, la irresponsabilidad y la improvisación se vio impactado en las participaciones internacionales donde, en algunos casos, no pudimos asistir, somos derrotados consecutivamente por Colombia, y en otros lo hicimos con delegaciones incompletas lo que manifiesta la vergüenza por la que tuvieron que pasar atletas, entrenadores y personal de apoyo por el mal trato dado por las autoridades gubernamentales y olímpicas. En otro plano, fueron suspendidos los juegos nacionales juveniles por más de 12 años y a esto se le añade ese culto a la improvisación y al dislate que fueron los juegos universitarios.

Tal como le hemos manifestado en diversas oportunidades, no nos vamos a rendir ante este terrible panorama, por el contrario, seguiremos en esta lucha por una Venezuela de progreso, pujante, democrática, pero, sobre todo, libre de las ataduras foráneas a las que nos intentan someter los comisarios políticos de países extranjeros. Sabemos que este nuevo año que comienza mañana será duro, como lo han sido los años de este accidente trágico de nuestra historia. Deseamos un 2026 esperanzador, alegre, de bienestar para toda la Gente del Deporte: obreros, médicos, administradores, terapeutas, periodistas, dirigentes, entrenadores, docentes, psicólogos, atletas y glorias del deporte; quienes integran esta gran hermandad que es la comunidad deportiva. Hacemos nuestras las poéticas palabras de Mario Benedetti, cuando nos dice:

     Celebrar la vida y retomar los cielos / No te rindas, por favor no cedas,

     Aunque el frío queme / Aunque el miedo muerda,

     Aunque el sol se ponga y se calle el viento /Aún hay fuego en tu alma,

    Aún hay vida en tus sueños / Porque cada día es un comienzo nuevo,

    Porque esta es la hora y el mejor momento / Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Por un Deporte Mejor en una Sociedad Mejor, hacemos un llamado a todo ciudadano para la consolidación de la unión entre los venezolanos de buena voluntad, al entender que esa voluntad no es otra que la de vivir en un país en paz de igualdad de oportunidades para todos, en el que el progreso sea producto del esfuerzo y la honestidad de las mayorías se imponga a la tiranía de los corruptos. Que el 2026 sea un año de compromiso con las luchas por La Libertad y la Democracia de Venezuela.

                                        AÑO NUEVO 
                               SIN PRESOS POLITICOS



viernes, 19 de diciembre de 2025

 









                                    ¿Feliz Navidad?

La Contradicción Venezolana en el Abismo de la Emergencia Humanitaria

Jesús Elorza

En estos días de festividades, una profunda contradicción golpea a la población venezolana: ¿Cómo celebrar la Navidad, un encuentro anual de fe y familia, cuando el país está sumergido en una de las crisis humanitarias más grandes y complejas del mundo?

Venezuela, atrapada en una crisis político-constitucional y socioeconómica, llega a finales de 2025 con cifras que desafían toda esperanza festiva. La realidad es que entre 7.6 y 19.6 millones de personas (aproximadamente el 70% de la población) se encuentran en necesidad humanitaria, con casi el 56% viviendo en extrema pobreza. La Navidad se celebra, no desde la abundancia, sino desde la resiliencia forzada.

El Colapso de la Dignidad y el Éxodo Masivo

La crisis ha desmantelado los pilares básicos de la vida digna, obligando a millones a tomar la ruta del exilio:

  • La Mayor Crisis Migratoria: Venezuela genera el mayor número de refugiados a nivel mundial. Desde 2015, casi 8 millones de venezolanos se encuentran desplazados, la gran mayoría acogidos en países de América Latina y el Caribe. El asiento vacío en la mesa navideña se ha convertido en el símbolo más doloroso de la crisis.
  • Colapso de Servicios: Servicios públicos esenciales como la atención médica, el agua, el saneamiento y la educación han colapsado. Las restricciones al acceso al agua potable afectaron a cerca del 62% de la población en 2025, y el 70% perdió el acceso a servicios de salud de calidad, facilitando brotes de enfermedades infecciosas como sarampión, difteria y malaria.
  • Educación en Ruinas: Hasta un 30% de los niños en edad escolar no asisten a clases regularmente. El éxodo masivo ha provocado una escasez crítica de personal: al menos 200.000 docentes han abandonado el país desde 2017, comprometiendo el futuro de la próxima generación.

El Abismo Económico y el Hambre Navideña

Las proyecciones económicas para el cierre de 2025 solo intensifican la gravedad de la situación, haciendo imposible que la mayoría de las familias puedan acceder a la tradicional cena navideña.

  • Inflación Devastadora: El deterioro de las perspectivas económicas se refleja en una tasa de inflación prevista del 270% para finales de año, con proyecciones aún más preocupantes que la sitúan cerca del 370%.
  • El Precio de la Supervivencia: Según informes de HumVenezuela de septiembre de 2025, el precio de la canasta básica mensual de alimentos (500$) sigue siendo inalcanzable. Una familia promedio necesita aproximadamente 1.000 salarios mínimos mensuales para acceder a ella.
  • Crisis Alimentaria: El acceso a los alimentos sigue siendo una lucha diaria: un 10% de la población enfrenta necesidades alimentarias severas y un 40% críticas. La crisis tiene un impacto directo y negativo en la nutrición infantil.

Navidad en Medio de la Violencia y el Miedo

A la crisis social y económica se suma una profunda crisis de protección y seguridad.

  • Inseguridad Crónica: Las tasas de homicidios se encuentran entre las más altas del mundo (26.2 muertes por cada 100.000 habitantes en 2023).
  • Violencia en Fronteras: La situación en las zonas fronterizas es especialmente preocupante debido a la presencia de actores armados y bandas criminales. Un total de 4.4 millones de personas, incluyendo 1.4 millones de niños, necesitan asistencia para su protección ante el aumento de la violencia y la represión.
  • La represión contra las voces disidentes violentando las normativas jurídicas al detener a personas, allanar hogares sin cumplir el debido proceso y mantener secuestrados a los detenidos.

La Navidad como Acto de Resistencia y Esperanza

En el contexto de una emergencia humanitaria tan compleja, la Navidad trasciende lo meramente festivo. Se convierte en un poderoso faro de esperanza y un acto de resistencia social.

La música, las hallacas, el pan de jamón, las oraciones y la solidaridad entre vecinos son el último bastión de la identidad y la dignidad de un pueblo que se niega a ser derrotado por la adversidad. La Navidad en Venezuela es hoy un llamado a la esperanza, a la reconciliación y a la afirmación de que, incluso en medio de la escasez y la extrema pobreza, la unión comunitaria y la fe en un futuro mejor persisten.

                                 NAVIDAD SIN PRESOS POLITICOS