miércoles, 28 de agosto de 2024

 








Desierto escolar 

Jesus Elorza 

El inicio del año escolar 2024-2025, se consigue nuevamente rodeado por la nefasta gestión de un régimen que permanece ciego-sordo y mudo frente a los problemas que vive la educación. Diversos actores –investigadores, ONG y gremios de educadores– han logrado compilar, a lo largo de los últimos años, un conjunto de estadísticas reveladoras que ponen de manifiesto la magnitud de la profunda crisis educativa que atraviesa Venezuela tras más de dos décadas de revolución bolivariana.  En materia de relación laboral señalan que, en los últimos tres años, los maestros han realizado más de 4.000 manifestaciones en todo el país sin recibir respuesta del gobierno en cuanto al aumento salarial y la discusión y firma del contrato colectivo. La reducción progresiva del salario, que en la actualidad podemos referirlo como “Salarios de Hambre” han llevado a que muchos docentes hayan renunciado a sus cargos debido a que sus salarios no son suficientes y las condiciones de las escuelas son precarias. Las estadísticas de las investigaciones realizadas muestran que, más de 100.000 profesores han abandonado la enseñanza y se han dedicado a otras profesiones o han emigrado del país. 

 

También, no dejan de ser alarmantes las cifras de abandono escolar prematuro en Venezuela de niños y jóvenes en edad escolar (3 a 24 años) han experimentado un aumento prácticamente sostenido durante los últimos diez años. Según datos de las nueve ediciones anuales de la Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida (ENCOVI), realizada por la Universidad Católica Andrés Bello, esta tasa pasó del 27% en 2014, al 34% en 2023. 

 

Para el año escolar 2022- 2023, de una población total de 11,6 millones de niños y jóvenes en edad escolar, 3,9 millones (34%) se encontraban totalmente excluidos del sistema educativo. Esta exclusión se agravaba aún más al considerar que 2,6 millones (34%) de la población escolarizada asistía de forma irregular a los centros educativos. De manera que, para ese momento, de cada 10 venezolanos en edad escolar, 3 estaban excluidos del sistema educativo, 4 asistían de forma irregular a las aulas y solo 3 lo hacían de forma regular. Las proyecciones para el cierre del recién finalizado año escolar 2023-2024 presentan una situación aún más grave. De acuerdo con las declaraciones a medios de comunicación de Carmen Teresa Márquez, presidenta de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), la deserción escolar este año supera el 50%. 

En materia de infraestructura y servicios, resalta en la evaluación de   la asociación civil Con la Escuela se destaca que, el 51,9% de las instituciones califica el servicio eléctrico como malo. También reportaron no tener internet en sus instalaciones o computadoras para cubrir la demanda de alumnos. Incluso 78,48% de los estudiantes no posee aulas adecuadas para el aprendizaje de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICS). En materia de servicios sanitarios el 48,10% de las escuelas no tienen baños o están en mal estado, mientras que 30,37% reportaron que suspenden las actividades escolares por no tener servicio de agua. 30% de los planteles educativos tienen aulas en mal estado, 41,77% tiene problemas en los techos (goteras, roturas), mientras que 65,82% reportó que no tienen suficientes pupitres para la matrícula, lo que redunda en la cantidad de horas y días de clases que pueden ver los niños y niñas. 

 

Es imprescindible recordar que los centros educativos para garantizar el desarrollo del proceso deben tener como mínimo una planta física tenga condiciones que garanticen la salud y seguridad de docentes y estudiante. Asimismo, que la escuela cuente con servicios de agua potable, instalaciones para las aguas servidas, electricidad, conexión a Internet, entre otros; así como equipos y espacios pedagógicos para el desarrollo de las actividades formativas, culturales, deportivas y recreativas. Además, de un programa de alimentación escolar y un personal de obreros, empleados y docentes con remuneración salarial similar a la cesta básica alimentaria tal cual como lo establece la constitución. 

 

En conclusión, podemos decir con sobrada preocupación que el inicio de actividades escolares, bajo este régimen, está seriamente condicionado para no comenzar y, de hacerlo será en máximas condiciones de precariedad, en donde resalta la deserción alumnos y de docentes que, acompañada por la falta de agua, luz, comedores, pupitres, baños e internet en nuestras escuelas nos dejan frente, a lo que pudiéramos llamar “Un desierto escolar”. No es de extrañar, que en un futuro próximo veamos al jefe del régimen supervisando las desérticas escuelas montado en un camello. 

domingo, 25 de agosto de 2024

 

La masacre de San Jacinto 

Jesus Elorza 

El pasado 29 de julio, en la ciudad de Maracay cientos de personas salieron a la calle para expresar su solidaridad con el Presidente Electo Edmundo González Urrutia y su rechazo a los fraudulentos anuncios hechos por el CNE, en un primer boletín cuya procedencia ha puesto en duda todo el mundo, señalando como ganador al jefe del régimen. Hecho este que provoco el universal rechazo en todos los rincones de Venezuela y el mundo. 

Sobrado y constitucional derecho tenían los ciudadanos de salir pacíficamente a la calle a exigir la transparencia en el conteo de los votos con el respaldo de la presentación de las actas. Toda persona que de una u otra forma participo de ese proceso, incluyendo a los del gobierno, estaban consientes de los resultados que progresivamente iban dando las mesas escrutadas y que reflejaba una clara y contundente victoria de Edmundo. 

Al ver esa avalancha de votos en contra de su camarada candidato a la reelección, Amoroso apela a la mentira y anuncia que los sistemas del CNE fueron hackeados y sacando un papelito de uno de sus bolsillos anuncia unos resultados que dan como ganador a su camarada. No es necesario aclarar que dicha formulación numérica careció por completo del respaldo de las actas y a todas luces era un fraude electoral.  

A l día siguiente, no se hizo esperar el reclamo de los ciudadanos por el respeto a su derecho constitucional de elegir y el respeto a la expresión democrática reflejada y soportada por las actas. De manera pacífica cientos de aragüeños salieron a la calle y se concentraron con sus banderas y consignas en los alrededores de la redoma de San Jacinto en Maracay. 

El gobierno regional y nacional de inmediato ordenaron reprimir a los manifestantes y, la guardia nacional, la policía bolivariana y los colectivos armados salieron a cumplir con su trabajo y de manera salvaje dieron paso a una brutal y sangrienta represión que dejó como saldo 7 personas muertas y más de 100 detenidos hecho este que la organización “Programa venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos PROVEA” no dudó en calificar como La Masacre de San Jacinto. 

Esa arremetida violenta con la intención de atemorizar y acallar a la protesta ciudadano también fue acompañada por las irresponsables declaraciones del Comandante de la ZODI Aragua Ángel Balestini y el Fiscal General de la Republica Tareck William Saab quienes declararon a los medios diciendo uno que, “los manifestantes pretendieron ingresar al cuartel de la 42 Brigada de Infantería Paracaidista ubicada frente a la redoma de San Jacinto” y, el otro que, “eso de heridos y muertos es falso porque él no ha recibido ninguna denuncia relacionada con eso y afirmo en una rueda de prensa que el 70 % de las personas fallecidas en las protestas habían sido asesinadas por los grupos delincuenciales descartando las responsabilidades de civiles o militares o policiales vinculados al estado. Además, en otros hechos ocurridos en la ciudad capital, se le ocurrió afirmar que los manifestantes están usando salsa de tomate para simular un hecho punible”. 

 Rances Izarra (30), Anthony José Moya Mantía (20), Jesús Gregorio Tovar Perdomo (21), Jesús Ramón Medina Perdomo (56), Gabriel Ramos (33), Andrés Alfonzo Ramírez Castillo (36) y el Sargento Primero de la Guardia Nacional Bolivariana José Antonio Torrents Blanca (26) asesinados en la manifestación representan el doloroso y trágico desmentido a las autoridades que pretenden ocultar sus responsabilidades en los sangrientos hechos ocurridos en La Masacre de San Jacinto. 

 

viernes, 23 de agosto de 2024

 


El periodista Jesús Cova entrevista al profesor Jesús Elorza sobre los resultados de Venezuela en los Juegos Olímpicos Paris 2024.
VENEZUELA EN PARÍS:
UN FRACASO PARA MEDITAR
Jesús cova
“Los resultados de los recién finalizados Juegos Olímpicos Paris 2024, nos dejan ver a las claras el progresivo desmejoramiento del deporte venezolano. En esta ocasión no conseguimos ni una sola medalla en un evento en el cual participamos con una delegación de 33 atletas en 12 disciplinas, un obvio retroceso si comparamos este desempeño con el de hace cuatro años, en Tokio-2021, en donde obtuvimos 4 preseas, una de ellas de oro y las otras de plata por lo que lo ocurrido en este reciente evento, reitero, evidencia el retroceso que en materia de resultado hemos tenido, lo cual nos obliga necesariamente a reflexionar acerca del futuro del deporte nacional y a buscar con urgencia las vías que nos permitan superar tan preocupante situación”.
La opinión que antecede corresponde a una voz autorizada y respetada en el ambiente deportivo del país como lo es la del profesor Jesús Elorza, egresado del Instituto Pedagógico de Caracas en Educación Física en 1970, con un vasto currículum en el medio del que ha sido presidente de la Federación Venezolana de Gimnasia (1979-83), del Colegio de Entrenadores Deportivos de Venezuela (1989-02) y presidente de la I Comisión de Deporte del Congreso Nacional (1995-98), entre otras responsabilidades relevantes dentro del campo del deporte en el que se le tiene como una prestigiosa autoridad, muy especialmente en lo que se refiere a las normas que rigen la actividad en el país.
Elorza hizo un análisis exhaustivo acerca del tema en una Informal conversación, centrada en la actuación del país en el evento francés en el que intervino con un grupo de 14 mujeres y 19 hombres y que se desarrollaron entre el 26 del pasado mes y el domingo 11 de este agosto, con una cantidad récord de unos 10.500 atletas de 206 países y que es la magna competencia del deporte mundial, que se realiza cada 4 años y en la que Venezuela actuó por vigésima ocasión, de manera ininterrumpida entre 1948 hasta ahora, y en la que ha logrado acumular en tal período 21 medallas, cuatro de ellas de oro, 7 de plata y 10 del tercer metal.
En Tokio-2021 se logró la mejor cosecha de galardones en la historia olímpica del país: la saltadora de triple Yulimar Rojas, ausente en París por una lesión en el telón de Aquiles, conquistó el oro y así sumó su nombre a los del boxeador Francisco “Morochito” Rodríguez (México-1968), el espadista Rubén Limardo (Londres-2012) y el taekwondista Arlindo Gouveia (Barcelona-1982). Los pesistas Keydomar Vallenilla y Julio Mayora (ambos sin suerte en París) y Daniel Dhers, “rider” de BMX, aportaron plata y Stefany Hernández, de igual disciplina, obtuvo bronce.
UN BRUSCO DESPLOME
Lo que sigue a partir de aquí es, como dijimos, el resumen de un diálogo entre amigos más que una entrevista, en el que Elorza practicó una vivisección (en medicina, el procedimiento exploratorio que se hace de los seres vivos) a la actual situación del país en la materia que nos ocupa, opinión esta que ofrecemos sin emitir, de nuestra parte, juicio alguno al respecto.
Prosigamos con lo dicho por Elorza. “Si profundizamos en el análisis comparativo--agregó- es menester resaltar el hecho de que en Tokio, con las cuatro medallas alcanzadas, ocupamos el puesto 46 en la tabla por países y ahora, de sopetón, caímos hasta el puesto 81, lugar compartido con los países que no lograron alcanzar una medalla por lo menos. Es decir, una brusca caída en dicha tabla superior al 100 %.”
De seguidas añadió: “En el cuadro final de medallas podemos notar también que en los juegos de Tokio, comparando nuestros resultados con los países de América (Norte, Centroamérica, y Suramérica) solo nos superaron Ecuador, Jamaica, Cuba, Brasil, Canadá y Estados Unidos, citados en orden inverso, y ahora en Paris quedamos a la zaga de Perú, Grenada, Colombia, México, Dominica, Guatemala, Republica Dominicana, Santa Lucia, Chile, Argentina, Ecuador, Jamaica, Cuba, Brasil, Canadá y Estados Unidos, dicho también en orden invertido. Es decir, que en París fuimos más que duplicados en la tabla de posiciones con respecto a otros países del área. Lo cual significa que, sin duda alguna, de manera urgente se deben tomar medidas correctivas para superar esta innegable, negativa y crítica situación que sacude al deporte nacional y que afecta su desempeño en los eventos del ciclo olímpico.”
JE fue aún más allá: “Ahora bien, es importante señalar que la responsabilidad absoluta del desastre deportivo venezolano recae sobre los hombros de quienes han tenido a su cargo la conducción del mismo (Ministerio del Deporte, Instituto Nacional del Deporte y el Comité Olímpico Venezolano), entes que tan solo han demostrado, además de su incapacidad, un desempeño marcado por la corrupción, caracterizado por una constante violación de la autonomía de las Federaciones Deportivas y por parte del Comité Olímpico con la imposición de directivas en las federaciones, además del encubrimiento de los ilícitos ocurridos con todo lo relacionado al transporte, alimentación y viáticos de las delegaciones que representan al país en eventos internacionales, a lo que se suma, entre otras cosas igualmente negativas, la ausencia de transparencia en el manejo de los cuantiosos recursos económicos del Fondo Nacional del Deporte, así como la estafa continuada con la solicitud de divisas a Cadivi, el encubrimiento de los ilícitos ocurridos con la construcción de las instalaciones deportivas para los Juegos Nacionales o para eventos internacionales, como es el caso, por ejemplo, del Estadio Iberoamericano de Atletismo en Maracay; el progresivo deterioro y abandono en que se encuentra más del 80% de las instalaciones; los salarios de hambre a los trabajadores del sector deporte; la apropiación indebida de los aportes de los entrenadores a la Caja de Ahorros y la no homologación y pago de los pasivos laborales de los pensionados y jubilados del IND; la solicitud irresponsable de sedes de eventos deportivos internacionales con el objetivo final de continuar con la censurable apropiación de los recursos económicos destinados para tal fin. Buenos ejemplos de ello son fue lo ocurrido con la Copa América de Futbol montada por el país hace unos años, los Juegos Bolivarianos de Playa, el Iberoamericano de Atletismo y el Mundial de Softbol femenino, entre otros”
Esta crisis, sostiene, solo podrá detenerse y superarse, no solo con un cambio de las autoridades deportivas sino con un cambio de gobierno para avanzar en la construcción de un Deporte Mejor en una Sociedad Mejor, con planes y programas para restituir integralmente los Juegos Nacionales; un programa de Asistencia Social para los atletas y entrenadores; acabar el flagelo de la corrupción; fortalecer la autonomía del sector deportivo federado; recuperar las instalaciones deportivas; una ley del deporte que limite la dualidad de cargos en las organizaciones y que elimine la reelección indefinida; que prohíba la elección de funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción en la dirigencia deportiva; un acuerdo con el sector universitario para la formación de entrenadores; el manejo transparente del Fondo Nacional del Deporte; la descentralización del programa Deporte para Todos y un presupuesto acorde con las necesidades del sector.
El avezado dirigente deportivo concluyó con el envío de un mensaje estimulante para los activistas del deporte en el país: “Finalmente no puedo menos que hacer llegar mis saludos a nuestros atletas y entrenadores, a quienes ratifico mi orgulloso reconocimiento por su loable esfuerzo, que cumplen por encima de las dificultades causadas por la ineptitud de las autoridades, pese a lo cual han conseguido defender dignamente los colores patrios en los eventos deportivos internacionales.”