El ayuno forzado
de los trabajadores:
Un calvario de
hambre en la Ciudad Jardín
Jesús
Elorza
La Semana Santa en
Venezuela ha dejado de ser únicamente un tiempo de recogimiento espiritual para
convertirse en la representación viva de un calvario social. Mientras la
tradición cristiana invita al ayuno como un acto voluntario de purificación y
sacrificio, para la clase trabajadora venezolana, el ayuno no es una opción
mística, sino una imposición cruel de un sistema que ha devorado el valor del
esfuerzo humano.
El Salario: Un cuerpo
insepulto desde 2022
Desde mayo de 2022, el
salario mínimo en Venezuela permanece en un estado de congelación que desafía
toda lógica económica y humanitaria. En un contexto de inflación persistente,
mantener un ingreso básico anclado a cifras que no cubren ni el 1% de la
canasta alimentaria es, en la práctica, una condena al hambre.
Los trabajadores no están
"ahorrando"; están dejando de comer. La proteína desapareció de la
mesa, los medicamentos son lujos inalcanzables y la planificación familiar se
ha reducido a la angustia de resolver el plato del día. Este es el "ayuno" forzado que el régimen de los usurpadores
Maduro y Delcy han impuesto a quienes sostienen al país con sus manos.
La Catedral de Maracay:
Escenario de la resistencia
Ante esta realidad, la Inter
Gremial Sindical de Aragua ha convocado a una acción de profunda carga
simbólica y política: un ayuno voluntario frente a la Catedral de Maracay.
Este acto no es una
simple protesta; es un grito de auxilio y dignidad en el corazón de la capital
aragüeña. Los trabajadores, junto a jubilados y pensionados —quienes hoy
representan el sector más vulnerable de esta tragedia—, han decidido
visibilizar su carencia frente a los muros del templo, recordando que la fe sin
obras es muerta y que la justicia social es un mandato moral que el Estado
venezolano ha pisoteado.
Las Exigencias de un
Pueblo en Vigilia
El ayuno convocado por la
Inter Gremial Sindical de Aragua frente a la Catedral tiene objetivos claros
que trascienden la queja:
- Indexación Salarial:
El fin del congelamiento criminal y el establecimiento de un salario que
dignifique la vida, conforme al Artículo 91 de la Constitución.
- Rescate de la Seguridad Social:
El fin del exterminio silencioso de los ancianos que hoy mueren por falta
de atención médica y nutrición.
- Libertad para la Negociación
Colectiva: La devolución de los derechos
robados a través de instructivos como el de la ONAPRE.
Conclusión: De la Cruz a
la Resurrección
La Semana Santa termina
con la esperanza de la Resurrección. Para los trabajadores de Aragua, esa
"resurrección" solo será posible a través de la lucha organizada y la
recuperación de la institucionalidad democrática.
El ayuno frente a la
Catedral, es el testimonio de un pueblo que se niega a morir de hambre en
silencio. Si el régimen pretende que el trabajador acepte la miseria como
destino, la Inter Gremial Sindical y las fuerzas vivas de Aragua responden con
la presencia física, el sacrificio y la exigencia innegociable de una vida
digna.
¡Porque comer es un
derecho, no un milagro!
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