lunes, 30 de marzo de 2026

 












El ayuno forzado de los trabajadores:

Un calvario de hambre en la Ciudad Jardín

Jesús Elorza

La Semana Santa en Venezuela ha dejado de ser únicamente un tiempo de recogimiento espiritual para convertirse en la representación viva de un calvario social. Mientras la tradición cristiana invita al ayuno como un acto voluntario de purificación y sacrificio, para la clase trabajadora venezolana, el ayuno no es una opción mística, sino una imposición cruel de un sistema que ha devorado el valor del esfuerzo humano.

El Salario: Un cuerpo insepulto desde 2022

Desde mayo de 2022, el salario mínimo en Venezuela permanece en un estado de congelación que desafía toda lógica económica y humanitaria. En un contexto de inflación persistente, mantener un ingreso básico anclado a cifras que no cubren ni el 1% de la canasta alimentaria es, en la práctica, una condena al hambre.

Los trabajadores no están "ahorrando"; están dejando de comer. La proteína desapareció de la mesa, los medicamentos son lujos inalcanzables y la planificación familiar se ha reducido a la angustia de resolver el plato del día. Este es el "ayuno" forzado que el régimen de los usurpadores Maduro y Delcy han impuesto a quienes sostienen al país con sus manos.

La Catedral de Maracay: Escenario de la resistencia

Ante esta realidad, la Inter Gremial Sindical de Aragua ha convocado a una acción de profunda carga simbólica y política: un ayuno voluntario frente a la Catedral de Maracay.

Este acto no es una simple protesta; es un grito de auxilio y dignidad en el corazón de la capital aragüeña. Los trabajadores, junto a jubilados y pensionados —quienes hoy representan el sector más vulnerable de esta tragedia—, han decidido visibilizar su carencia frente a los muros del templo, recordando que la fe sin obras es muerta y que la justicia social es un mandato moral que el Estado venezolano ha pisoteado.

Las Exigencias de un Pueblo en Vigilia

El ayuno convocado por la Inter Gremial Sindical de Aragua frente a la Catedral tiene objetivos claros que trascienden la queja:

  1. Indexación Salarial: El fin del congelamiento criminal y el establecimiento de un salario que dignifique la vida, conforme al Artículo 91 de la Constitución.
  2. Rescate de la Seguridad Social: El fin del exterminio silencioso de los ancianos que hoy mueren por falta de atención médica y nutrición.
  3. Libertad para la Negociación Colectiva: La devolución de los derechos robados a través de instructivos como el de la ONAPRE.

Conclusión: De la Cruz a la Resurrección

La Semana Santa termina con la esperanza de la Resurrección. Para los trabajadores de Aragua, esa "resurrección" solo será posible a través de la lucha organizada y la recuperación de la institucionalidad democrática.

El ayuno frente a la Catedral, es el testimonio de un pueblo que se niega a morir de hambre en silencio. Si el régimen pretende que el trabajador acepte la miseria como destino, la Inter Gremial Sindical y las fuerzas vivas de Aragua responden con la presencia física, el sacrificio y la exigencia innegociable de una vida digna.

¡Porque comer es un derecho, no un milagro!


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