El Fraude del "Aumento
Responsable":
Un Asalto al Patrimonio del
Trabajador
Jesús Elorza
La retórica oficialista
ha acuñado un nuevo eufemismo para disfrazar la precariedad: el "aumento
responsable". Bajo esta premisa, Delcy Rodríguez y la cúpula que
usurpa el poder pretenden normalizar lo inaceptable. Tras más de 25 años de un
modelo que pulverizó el aparato productivo, la solución que proponen no es la
restitución del derecho, sino la consolidación de un sistema de esclavitud
moderna donde el trabajador carga con el peso muerto de una crisis que no
provocó.
El Salario como Símbolo,
la Bonificación como Castigo
Hablar de responsabilidad
salarial cuando el sueldo mínimo permanece congelado desde 2022 es una burla
sangrienta. Mientras la canasta alimentaria ronda los 700 dólares, el ingreso
básico no alcanza para cubrir ni el 0.0003% de las necesidades
nutricionales.
La estrategia es clara:
eludir las implicaciones salariales. Al llamar "aumento" a bonos que
no tienen incidencia en vacaciones, aguinaldos o prestaciones sociales, el
gobierno y ciertos sectores del empresariado privado están ejecutando un robo
patrimonial a gran escala. Están confiscando el futuro del trabajador para
financiar su permanencia en el poder.
¿Dónde está el dinero del
petróleo?
El discurso del
"bloqueo" se desmorona ante la realidad de 2026. Con la
flexibilización de sanciones y la reactivación de exportaciones, el flujo de
caja ha retornado. Sin embargo, ese dinero no se refleja en:
- Servicios básicos:
Un sistema eléctrico en coma y suministro de agua por goteo.
- Infraestructura:
Hospitales y escuelas en ruinas.
- Poder adquisitivo:
Los recursos se quedan en la opacidad de una estructura que se reconfigura
para sobrevivir, pero no para transformar.
La Trampa del Diálogo y
la Amenaza de la "Constituyente Laboral"
El llamado al diálogo
laboral es un teatro de sombras. ¿Cómo creer en un diálogo convocado por
quienes criminalizaron la protesta, encarcelaron sindicalistas y promovieron el
paralelismo gremial?
El objetivo de fondo es
aterrador: la imposición de una Constituyente Laboral. Bajo esta figura,
pretenden dar el golpe de gracia a la Ley Orgánica del Trabajo, eliminando
definitivamente:
- Las Prestaciones Sociales:
El último refugio de ahorro del trabajador.
- La Retroactividad:
Borrando décadas de esfuerzo con un plumazo legal.
- Las Escalas Salariales:
Aplanando el mérito y la profesionalización.
Conclusión: El Tiempo de
la Coherencia
El venezolano ya no pide
milagros, exige justicia. Un aumento realmente responsable es aquel que
cumple con el precepto constitucional de cubrir las necesidades básicas de la
familia. Cualquier otra cosa es una maniobra de distracción.
No permitiremos que la
crisis generada por más de 25 años de ineficiencia y corrupción se siga pagando
con el hambre del obrero, del docente y del médico. La "transición"
maquillada que intentan vender es solo una prórroga de la agonía. Es imperativo
exigir transparencia en el destino de los recursos y el respeto absoluto a los
lapsos constitucionales para elecciones presidenciales.
La clase trabajadora no
es una variable de ajuste; es el motor del país, y su dignidad no se negocia en
mesas de diálogo vacías. El derecho al salario es un derecho humano, y su
defensa es el eje de la lucha de los trabajadores.